Triste despedida para el gran amigo

altCotacachi. El miércoles despidieron para siempre al cabo primero  de Infantería Jorge Navarro, un joven cotacacheño destacado en el deporte, que a causa de un paro cardíaco fulminante dejó de existir mientras prestaba sus servicios en la unidad especial de Seguridad “Sinaí”, en Guayaquil.


 Tristeza. “Te fuiste Jorgito y ahora quien nos alegrará con sus ocurrencias”, “te fuiste caminando y ahora te traemos en una caja”, eran los gritos de dolor y desesperación de los familiares de Jorge Navarro mientras el féretro, con sus restos mortales traído desde Guayaquil, ingresaba hasta la sala de velaciones de la Asociación de Artesanos de Cotacachi.
La muerte sorprendió a Jorge, el lunes a las 06:30 de la mañana, cuando se disponía a realizar su jornada laboral, los compañeros de trabajo informaron a los familiares que como todos los días era el primero en levantarse y el lunes no fue la excepción.
Se había duchado y cuando empezó a molestar a sus compañeros de cuarto de repente se desplomó al suelo, al ver que no reaccionaba lo llevaron al hospital, sin embargo los médicos no pudieron hacer nada debido al paro cardíaco fulminante que acabó con su vida.

 Lo recordarán. “El blanco o el gaviota” como lo conocían todos sus amigos siempre será recordado como una persona respetuosa, alegre, cariñosa y ocurrida, así lo manifestaron los integrantes de la agrupación Destroyer’s, a la cual pertenecía y en la que se destacó como un buen basquetbolista.
“Se puede decir que Jorge era amigo de todo Cotacachi, eso se evidencia en estos momentos cuando lo están acompañando en el velorio personas de distintas edades. Lo recordaremos como el hombre alegre, que siempre que podía llegaba a su ciudad y juntaba a todos los amigos para compartir sus experiencias”, dijo Adrián Toro, amigo. Toro comentó que fue un excelente jugador de básquet y fútbol, eso lo llevó a ser parte de la selección del Ejército.
“Como presintiendo su muerte, llegó el viernes santo; como nunca logró reunir a la mayoría de amigos y con el compartimos momentos alegres durante la tarde y noche como hace tiempo no lo habíamos hecho”.
El recuerdo de Jorge se quedará por siempre en sus familiares y de manera especial en su hijo Dois Emanuel de seis años.
Milena Viteri, esposa de Jorge, explicó que ella cumplió su voluntad, “por varias ocasiones cuando conversábamos él siempre me decía si yo me muero quiero que me entierren en Cotacachi y así lo hicimos”, susurró con lágrimas.

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