Tres ceremonias de eucaristía se realizarán en memoria del equipo de prensa quiteño

Quito.- A las 11:00 de la mañana de este jueves 28 de junio llegaron los cuerpos de Paúl Rivas, Efraín Segarra y Javier Ortega, miembros de equipo periodístico secuestrado y asesinado en Colombia a la que sería su última parada antes de ser enterrados.

Según el párroco de La Dolorsa, Homero Fuentes, se realizarán tres ceremonias de ecucaristía, una a las 18:00, a cargo del vicario de la parroquia, Carlos Flores; otra a las 08:30 del viernes 29 de junio y finalmente la misa oficiada por el representante de la Conferencia Episcopal, Monseñor Eugenio Arellano.

La iglesia de la Dolorosa, localizada en la parroquia del mismo nombre, en el norte de Quito, recibió los tres féretros que fueron ubicados frente al altar principal, en donde reposa la imagen de la virgen emblemática de Quito.

Decenas de arreglos florales decoraron una capilla sencilla a la que acompañaron las fotografias -en vida- de los tres periodistas. “Es así como hay que recordarlos”, repetían sus colegas.

Ya desde muy temprano Yadira Aguagallo (novia de Paúl) Patricio Segarra (hijo de Efraín) y Ricardo Rivas (hermano del fotógrafo), se encargaron de recibir las ofrendas en memoria de sus fallecidos y que comenzaron a llegar desde tempranas horas.

Ellos son los familiares que más cerca han estado en la búsqueda de los cuerpos del equipo periodístico después de que el 13 de abril el gobierno hiciera oficial lo que hasta la fecha eran especulaciones, su asesinato en manos del grupo irregular liderado por alias Guacho.

El cortejo fúnebre llegó desde las instalaciones de diario El Comercio, donde fueron velados por sus compañeros, atravesó la capital hasta llegar la iglesia de La Dolorosa. Los féretros fueron recibidos en medio de aplausos de estudiantes de Comunicación Social de la Universidad Central del Ecuador quienes hicieron calle de honor.

El templo permanecerá abierto las 24 horas hasta que el día viernes, pasado las 10:00, sus cuerpos por fin sean enterrados juntos, como lo confirmó el párroco Fuentes.