Trasladaban 10 paquetes de droga en un taxi

La emergencia sanitaria no ha sido impedimento para que los ciudadanos se detengan en el cometimiento de delitos. El tráfico de sustancias estupefacientes sujetas a fiscalización se ha disparado en la provincia de Imbabura, ni las altas sentencias y multas han hecho que los ciudadanos se intimiden, en el momento de intentar evadir los controles policiales, para lograr llevar la dañina sustancia a su destino.

Bajo este contexto, los miembros policiales de la Unidad de Contingencia Fronteriza (UCOF) realizaron el operativo denominado “Amarillo”, en donde capturaron a tres ciudadanos quienes se encontraban trasladando 10 paquetes que contenían en su interior alcaloide. El accionar se efectuó aproximadamente a las 12:15, en la parroquia González Suárez, en el sector de El Cajas.

Según el reporte policial, los uniformados se encontraban en el sitio realizando un operativo móvil de interdicción en carreteras, cuando procedieron a detener la marcha de un vehículo tipo taxi, el mismo que se encontraba con tres ocupantes en su interior.

El conductor fue identificado como Wilman Edison A., de nacionalidad ecuatoriana, mientras que los pasajeros respondían a los nombres de Germán David L. y Jhonny de Jesús L., ambos de nacionalidad colombiana.

Al notar la actitud nerviosa de los pasajeros, los uniformados les solicitaron bajarse del automotor para realizar un registro minucioso y enseguida descubrieron el ilícito.

En el asiento posterior encontraron una mochila color negro con azul, que ocultaba en el interior cinco bloques envueltos en cinta de embalaje que contenían una sustancia de origen vegetal, que luego de la prueba de campo correspondiente dio positivo para marihuana; y cinco paquetes más cubiertos con plástico transparente que alojaban una sustancia color crema de forma rocosa, que dio positivo a alcaloide cocaína.

El mayor Ángel Vásquez, jefe de Antinarcóticos, informó que, tras el levantamiento de la evidencia y el pesaje, comprobaron que se trató de un total de 6 161 gramos de marihuana y 3 877,3 gramos de cocaína, lo que correspondería a un caso de gran escala, sancionado con penas privativas de libertad que van desde 10 a 13 años.