El transporte interprovincial sigue a la espera… ¡ya desesperan!

Los representantes del transporte interprovincial continúan a la espera de que exista luz verde, para poder retomar sus actividades, pero el tema no es tan fácil, ya que pese a ser parte de la provincia de Imbabura, dependen de lo que resuelva el COE nacional y el de la Capital de la República.

Ellos aseguran que sus unidades están listas para operar cumpliendo con todas las medidas de bioseguridad, pero al mismo tiempo las familias que dependen de esta actividad entran en desesperación, ya que van camino a 4 meses sin generan ingresos.

Al respecto.
“Lastimosamente la situación de nosotros se ha vuelto crítica, últimamente las autoridades nacionales tanto el COE nacional como el COE del Distrito Metropolitano de Quito, del cual estamos dependiendo al momento, nos han cerrado la posibilidad de que nosotros podamos reabrir las operaciones. Teníamos pensado de acuerdo a la información de las autoridades nacionales, reabrir nuestras operaciones el primero de julio, pero existe una comunicación enviada el 2 de este mes por el COE del Distrito Metropolitano, en la cual ellos piden que no se reabra las operación y que más bien el 10 de julio, ellos van a realizar una reunión para analizar la circunstancia debido al alto contagio de Covid-19 que está sufriendo la Capital”, dijo Henry Vaca, gerente de Transportes Andina, una de las operadoras que presta su servicio a nivel interprovincial en el norte del país.

La resolución de Quito.
Cuando el COE Metropolitano lo establezca, la terminal de Quitumbe podrá reiniciar sus operaciones con 96 operadoras de transporte que cubren las rutas de la Costa, Sierra y Amazonía. Por su lado, la terminal de Carcelén lo hará con 32 cooperativas. Asimismo, las terminales terrestres trabajarán al 50% de su capacidad.

Según la Epmmop, antes de la pandemia, Quitumbe recibía entre 15 000 y 18 000 pasajeros cada día mientras que Carcelén entre 8 000 y 9 000. En estos espacios, desde el 29 de mayo se reinició el servicio de encomiendas siguiendo todas las medidas sanitarias.

También se desinfectan los vehículos que ingresan, y estos deben estacionarse con el distanciamiento respectivo.

Entre las medidas que se han tomado en las terminales están la realización de pruebas al personal y la dotación de trajes de bioseguridad, todas las unidades deben contar con gel y de ser posible alfombras de desinfección y los buses interprovinciales serán sanitizados frecuentemente.

Además, es obligatorio el uso de mascarilla bien colocada, cubriendo de manera correcta boca y nariz.

En otras provincias.
En la terminal terrestre de Riobamba solo se ofrece transporte hasta Santo Domingo de los Tsáchilas debido a que las cooperativas continúan validando sus planes de trabajo para obtener una autorización de la ANT. “Ya contamos con permisos de funcionamiento y hemos instalado medidas de bioseguridad, pero en algunas terminales aún no nos permiten ingresar, por eso tuvimos que suspender las frecuencias a Ambato, que era otra ruta que reabrió la semana pasada”, dijo Juan Mosquera, representante de las cooperativas de transporte. Esto mientras las deudas de los transportistas avanzan.