Trabajo minero genera conflicto entre los moradores y operadores

Nuevamente la cantera San José, ubicada entre Santa Rosa del Tejar y San Eduardo, vuelve a generar disputa, a pesar de que los responsables de este espacio cuentan con los permisos para operar.

El conflicto entre moradores y operadores de esta cantera viene desde hace varios años. El malestar y la preocupación de los vecinos es que existe contaminación ambiental.

El año anterior las autoridades responsables clausuraron de manera temporal la cantera luego de cumplir con una inspección.

Pese a ello, el operador minero, Héctor Noroña, explicó que solicitaron mediante una resolución volver a trabajar desde el pasado 1 de junio y con documentación en mano de Senagua, Arcom y Municipio aseguró que fueron habilitados para volver a operar con papeles en regla.

Expresión
De acuerdo a los vecinos se había llegado a un acuerdo para que los operadores mineros se encarguen de ampliar la vía, que es angosta y de tercer orden.

“Aquí hay tres familias que se oponen para que se dé la línea de fábrica, como cantera San José yo les ofrecí hacer un trabajo de ampliación de la vía y asfaltar siempre y cuando el Municipio me dé la línea de fábrica”, dijo Noroña.

El material que se recoge en este espacio es destinado para la construcción y al servicio comunitario, “nosotros no venimos solo a beneficiarnos sino a dar beneficio a la provincia”, dijo el operador minero.
Romel Yucas vive en San Eduardo y contó que al contar con un camino de tercer orden genera un peligro para los moradores, ya que las volquetas que salen de la mina circulan frecuentemente por este sector.

“Cuando nos encontramos con una volqueta no caben dos vehículos y empiezan los problemas”, dijo.

Asimismo, mencionó que desde 2016 los responsables mineros han prometido ampliar la vía, “hasta ahora no lo hacen”, agregó.

Este morador también cree que los administradores deben contratar personal del pueblo y que sepa respetar, “hay muchos trabajadores que agreden a los vecinos. A mi esposa la agredieron verbalmente con amenazas”.

Preocupación
Wilson Bedoya ha vivido toda su vida en Santa Rosa del Tejar, tiene 70 años y mencionó que los responsables de la mina también están violentando una parte de su terreno.

Su propiedad está ubicada a pocos metros y se siente afectado por el polvo que muchas veces se genera desde la cantera. “No se respeta al medio ambiente, la salubridad de las familias, la carretera, nada”, señaló.
De acuerdo al último censo en Santa Rosa del Tejar viven 280 familias, pero aproximadamente 60 se sienten afectadas.

El año anterior durante la inspección que realizaron las autoridades de las instituciones respectivas en la zona, hubo varios enfrentamientos verbales entre los moradores y operadores.
En la cantera solo cuatro personas realizan los trabajos. De la misma forma aún hace falta material de protección que de acuerdo a Héctor Noroña, es en lo que se enfocarán a hacer en los próximos días.

Los moradores también han señalado en varias ocasiones que defienden el derecho a la naturaleza, ya que les preocupa la contaminación que en años anteriores se registró en el río Tahuando. Además, esperan que las autoridades vuelvan a hacer una inspección en la zona.