Toman acciones contra el bullying y la violencia

Ibarra. Para alcanzar las metas de la Agenda 2030, el Estado debe destinar recursos suficientes, especialmente en épocas de crisis, para reducir las brechas que impiden a los niños, niñas y adolescentes ejercer plenamente sus derechos.

Panorama nacional. Esta es la principal conclusión que arroja el último estudio de la situación de la niñez y adolescencia en el Ecuador que fue presentado por el Observatorio Social del Ecuador, con el apoyo de algunas organizaciones internacionales como el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia -UNICEF.

Una de las alertas que evidencia el informe es el incremento del suicidio en adolescentes. Ocupa actualmente el primer lugar entre las causas de muerte violenta en adolescentes. En este sentido, se recomienda al país conducir un estudio profundo que pueda determinar cuál es el perfil del adolescente en términos de salud mental, con el fin de promover una política pública que pueda prevenir y atender esta problemática.

Otro de los problemas que revela el estudio es el embarazo adolescente, especialmente niñas entre 10 y 14 años de edad.

Violencia. A esto se suma, la violencia cotidiana que viven los niños en sus hogares y escuelas.

Se conoció que 3 de cada 10 niños y niñas aún sufren de castigo físico por parte de sus padres y 1 de cada 4 recibe un trato violento de sus profesores. Además 1 de cada 5 es víctima de acoso escolar entre pares (bullying).

En la provincia. Patricio Toaza, coordinador de la Federación de Organizaciones Comunitarias de Imbabura, Foci, comenta que luego de hacer un análisis se han identificado cuatro problemáticas en la provincia y son: violencia escolar, violencia intrafamiliar, uso inadecuado de tecnologías y uso inadecuado de espacios.

Es por eso que desde julio de 2018 la Foci empezó con nuevos modelos programáticos con la finalidad de sensibilizar a padres, cuidadores de niños menores de 5 años de edad, a niños en edad escolar, además de adolescentes y jóvenes.

“Si bien es cierto en estos últimos años se han establecido políticas públicas que tratan de erradicar o minimizar estos problemas, existe aún una prevalencia y está tomando fuerza. Por eso es necesario seguir sumando esfuerzos”, dijo Toaza.

Convenios. También comenta que mantienen convenios con instituciones gubernamentales para seguir trabajando en esto. Es así que también trabajan con la Coordinación Zonal de Educación en el programa nacional “Educando en Familia” del que forman parte 21 instituciones educativas. “Nuestra asistencia técnica va enfocada a sensibilizar a docentes, padres de familia, niños y adolescentes en el tema de prevención de violencia. Ese es el aporte que nosotros estamos dando al programa y que nos permitirá ir reduciendo estos maltratos a nivel escolar”, añadió el representante de la Foci.

Zonal de Educación. Por su parte, Santiago Sánchez, director zonal de Educación Especializada e Inclusión, dice que desde hace dos años se trabaja en la campaña “Más unidos, más protegidos” con la cual se hace frente a los diferentes tipos de violencia con varias estrategias.

Comenta que aunque tienen ya establecidos parámetros para actuar en los casos identificados de violencia, se hace énfasis en la prevención. “Primero hacemos un mapeo de la institución con los mismos estudiantes y docentes, esto es parte de la metodología denominada ‘Respirando inclusión’ y ahí se identifica en dónde se genera violencia”.

Discriminación. Sánchez también explica que la violencia da paso a la discriminación. Con esto concuerda Karen Terán, psicóloga de la unidad educativa Juan Pablo II, quien además detalla que si no se pone un freno esto conllevaría al suicidio. “Esto se debe a que vivimos en una sociedad enferma de valores. No estamos inculcando a los niños y adolescentes valores en casa, hay que entender que la escuela refuerza pero es necesario un trabajo conjunto con los padres de familia”, dijo.