Todos por la paz

Los vientos de guerra se apoderan del mundo y quitan de plano la tranquilidad y la paz de la humanidad. Felizmente los esfuerzos que todos esperamos se pongan de manifiesto sí están presentes y uno de los protagonistas más importantes es el representante de la iglesia Católica, el papa Francisco, quien con su carisma y sus mensajes muy bien estructurados no solo quierte llegar a los oídos de los líderes mundiales, en manos de quienes, al parecer, estaría la paz en el planeta, sino a sus corazones. Ya no más muerte, desolación, lágrimas, sangre derramada y destrucción, ya no más niños destrozados por las bombas y las balas, ya no más deshumanización.

En estos días los representantes católicos a nivel del mundo han hecho una clamorosa exhortación para realizar una jornada de oración y ayuno por la paz en Siria, acogiendo el llamado del Papa Francisco el pasado domingo. La autoridad eclesiástica hizo el llamado con palabras de ruego. Y es que en torno a Siria se ha concentrado la preocupación mundial, pero también la esperanza de una paz duradera. La violencia no conduce sino a más violencia y un dolor tan grave como están sintiendo al otro lado del mundo, debe curarse con fe y con solidaridad.