Todos a consumir lo saludable

Según el INEC, 6 de cada 10 personas entre 19 y 60 años presentan spag-4obrepeso y obesidad en el Ecuador. Estas cifras indican además que el 13.1% de los hogares tienen doble carga nutricional, es decir, un exceso de calorías en la dieta diaria.
El Gobierno, a través de la Ley Orgánica de Régimen de Soberanía Alimentaria busca fortalecer el concepto del derecho de alimentación por medio de la disponibilidad de alimentos baratos o gratuitos mediante de la ruptura de la intermediación entre productores y consumidores y la obligación de que las compras públicas del Estado prioricen a la producción familiar, comunitaria, micro, pequeña y mediana; y la reducción o eliminación de la incidencia de enfermedades causada por el consumo de alimentos contaminados

ALIMENTOS SANOS
En la provincia se desarrolla, desde enero 2015, el Programa de Seguridad Alimentaria y Nutricional “SAN Imbabura”, destinado al fortalecimiento de los sistemas alimentarios locales, construcción de capacidades orientadas a mejorar la producción, el acceso a alimentos sanos, nutritivos e inocuos, y la nutrición de las familias. Así lo dio a conocer Pedro Pablo Peña, representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura FAO – Ecuador, quien asistió a un evento especial que se realizó en la plazoleta Francisco Calderón para conmemorar el Día Mundial de la Alimentación.
Esta feria tiene que ver con dos temas fundamentales, recalcó, la protección social y la agricultura como mecanismos para romper la cadena de la pobreza rural.
Al evento asistieron propietarias de bares de unidades educativas, grupos de amas de casa y asociaciones de mujeres que mostraron lo que producen y venden en las instituciones.
El objetivo, según Peña, es rescatar los productos alimenticios que “nuestros abuelos consumían, esos productos ancestrales y nutritivos”.
Desde la comunidad de Turibamba, cantón Cotacachi, llegó Carmen Farinango para ser parte del evento en el que también se recalcó el tema de la Soberanía Alimentaria en el país.
Carmen, junto a 24 mujeres más, conforma la feria productiva “Pacha Mama nos Alimenta” que se desarrolla cada domingo en el Jambi Mascari (Cotacachi).
Estas mujeres presentaron recetas elaboradas a base de quinua, uvilla, amaranto, camote, mortiño, maíz negro, entre otros.
Los productos son parte de la cosecha que estas 25 familias obtienen de sus tierras. “Estos alimentos son nutritivos. Es importante decir que estamos sembrando sin químicos, todo es orgánico. Además estamos rescatando el amaranto para hacer recetas novedosas”, explicó.
La mujer de 65 años de edad manifestó que con esta alimentación, heredada de sus abuelos, se puede cuidar mejor la salud. Además recalcó la importancia de que las nuevas generaciones experimenten con estos “nuevos sabores” que están en sus meses desde hace varios años atrás.
La feria que ellas realizan en Cotacachi es solo de productoras y se lleva a cabo de 05:00 a 09:00.

INSTITUCIONES
El coordinador General Técnico de Pro Alimentos, Pablo Enríquez, indicó que desde esta entidad se está impulsando un cambio en la alimentación escolar.
“La alimentación escolar ha estado basada, en su mayoría, en productos industrializados. Pensamos que es importante que los niños y niñas se nutran de mejor manera para su rendimiento en las aulas y en sus hogares”, manifestó.
Alrededor de 21 mil 039 niños y niñas se benefician a nivel nacional del programa de Alimentación Escolar, con una inversión de 153 millones 500 mil dólares por parte del Estado.
En Imbabura niños de 422 Unidades Educativas se benefician.
Enríquez indicó que Pro Alimentos está trabajando en fortalecer una cadena productiva con agricultores de cada zona para la entrega local de productos. Entre los alimentos que se reparten a los estudiantes también están frutas. En Imbabura existe un proyecto piloto con mandarina y granadilla en el que participan 55 familias productoras como proveedoras del Estado.
Pro Alimentos, a través de un equipo técnico, analiza que productos existen en cada provincia y se articula una demanda de compra. Sin embargo no se toma en cuenta el proceso desde la siembra pero sí la poscosecha.