Todo está en internet

Desde los escolares hasta los alumnos de postgrado en la universidad encuentran respuestas a sus tareas en el Internet. Entonces ¿Qué enseñamos los maestros? Si lo que trasmitimos ya está en la Web y es muy fácil acceder a estos contenidos, aunque su calidad sea discutible. Tenemos entonces que enseñar valores: por ejemplo, no caer en el facilismo y la ley del menor esfuerzo para cumplir sus tareas. Educar no es llenar la cabeza de conocimientos sino “Sacar de adentro”, es decir permitir al educando desarrollar nuevas conductas en base a lo que aprende, mejores destrezas que van desde saber desenvolverse bien un una ciudad complicada y agresiva en el tránsito para los escolares, hasta una cirugía, para quienes terminan la carrera médica. Es enseñarle mejores actitudes hacia los demás, de respeto. Consideración, solidaridad, afecto, a ser positivos y proactivos para resolver los problemas que día a día se les presentan. A prevenir y combatir la violencia, el uso indebido de drogas y muchas otras notas que hay en la sociedad. A ser críticos pero primero, autocríticos. Es decir, si hasta los textos son superados en actualidad por lo conocimientos técnicos que podemos encontrar en las mejores revistas científicas de la red, nada puede superar a lo que logremos desde los puntos de vista cognitivo, afectivo y psicomotor con nuestros estudiantes, si los hacemos enriquecer sus conexiones neuronales con sus propios esfuerzos de estudio y práctica y así terminar de definir aquello que los hará únicos.