Tocata y fuga

No me refiero a la obra musical de Johann Sebastián Bach sino a la última del correísmo, el escape de Fernando Alvarado ha sido crónica de una fuga anunciada.

Esto ha generado costos políticos que muestran al gobierno con poca credibilidad. La justicia en nuestro país una vez más ha sido vilipendiada por quienes construyeron un modelo de Estado que controlaba todo. Andrés Michelena, vocero del oficialismo ha dicho, el gobierno tiene “enquistado topos correístas”, en otras palabras vivimos un correísmo solapado.

Esto, para muchos ciudadanos era evidente, no es ningún descubrimiento que en las instituciones públicas sus autoridades responden al modelo anterior que se mantiene intacto.

Titular de prensa: “Gobierno anuncia purga para descorreizar al Ejecutivo”. Ojalá ésta llegue a nuestra región, porque vemos muchas figuras que se han acomodado con facilidad a la línea del leninismo, como si ellas y ellos fueran imprescindibles.

La ciudadanía exige frutos de la lucha contra la corrupción, el resultado va por la retórica discursiva.

Cada vez va tomando fuerza el concepto de “delincuencia organizada” como categoría para señalar al “correato”. El prófugo se ha burlado de nosotros, su despedida cordial llena de cinismo es propio de su impronta. El fin es no responder a los 11 procesos judiciales que pesan en su contra. Bien preparada tenía su tocata y fuga.