Tierra de nadie

myriam valdiviesoLa información relacionada a la desarticulación de una banda de trata de mujeres cubanas en el Ecuador, pone al descubierto  un grave problema respecto a la migración indiscriminada que promueve el país al no exigir visado para el ingreso.

Desde el inicio de la revolución ciudadana y su tan cacareada “libre movilidad” y mal comprendido concepto humanitario, el Ecuador se ha convertido en el destino ansiado de tantos seres humanos que aspiran mejorar su nivel de vida y llegan a esta tierra dolarizada suponiendo que en ella encontrarán el inicio de su sueño  dorado.Vienen  de todas partes  de Latinoamérica;  no es extraño saber que familias enteras se han trasladado desde Venezuela, Colombia, Perú, Haití, Cuba, si hasta del África  arriban, porque es muy sencillo establecerse en un país donde no se precautelan  las fronteras,  ni se restringe el ingreso de nadie.  
Es fácil entonces para  las  mafias internacionales ubicar al Ecuador como destino, así lo demuestra la reciente  redada  en donde fueron  rescatadas setenta y dos mujeres  de las garras de agentes  promotores  de prostitución que prometían a sus víctimas llegar hasta los Estados Unidos vía Ecuador, luego pasar  por Colombia y Panamá hasta llegar al paraíso yanqui donde sería su destino final. No es difícil que mujeres desesperadas por abandonar su país pierdan el rumbo y acepten  pagar la cuota de tres mil dólares en su amada Cuba, pero cuando ya se encuentran  en el Ecuador se les exige  la suma de quince mil dólares para continuar con el traslado, allí es donde entra  el mambo de la prostitución como forma de pago de su deuda.
Puede existir algo más deshumanizado que esto? Será ésta la libre movilidad que aspiran los migrantes? Está el Ecuador en condiciones de ofrecer su territorio y su aparato productivo para el crecimiento económico de gente de otras latitudes cuando el desempleo crece día tras día para los propios ecuatorianos? Hay condiciones de gran solvencia económica que nos permita absorber mano de obra de otros países sin perjudicar el derecho laboral de los ecuatorianos? Todas estas preguntas tienen un no por respuesta,  ya que la realidad revela un Ecuador que se debate entre la propaganda y el mito.
Cómo será visto nuestro país a través de los ojos de los migrantes? Seguramente como la tierra que promete dejar de ser tan pobres  para  entrar a convivir con otros menos  pobres,  cuyo gobierno vende bambalinas que engañan y elefantes blancos con sabor a milagro ecuatoriano.

 

Myriam Valdivieso Cox
mival63@yahoo.com