Tiempo de reflexión

kim viveroEn estos días de Semana Santa, en que el mundo Cristiano recuerda la vida, pasión y muerte de Jesús como el hombre más grande e influyente de todos los tiempos, se debe resaltar que jamás habrá un solo ser humano que llegue a igualar o superar todo lo que hizo por amor a sus semejantes.

Jesús ha formado a millones de seguidores, creyentes y discípulos con su palabra y ejemplo que ni uniendo todo el conocimiento de los catedráticos de las mejores universidades podrían enseñar como Él enseñó. Jesús ha sanado a millones de enfermos que padecían dolencias del cuerpo y alma que ni congregando a todos los médicos, especialistas y psicólogos de las mejores clínicas podrían curar como Él curó. Jesús ha guiado a millones de hombres y mujeres por el camino del bien, la verdad y la justicia que ni aplicando todas las bondades de la tecnología actual podrían guiar como Él guió. Jesús ha albergado a millones de desamparados que ni todas las casas de asistencia social, albergues y hogares juntos podrían hospedar como Él hospedó. Jesús ha perdonado a millones de pecadores que ni convocando a todas las autoridades de la iglesia, sacerdotes, y religiosos podrían redimir como Él lo hizo. Estos hermosos testimonios sobre Jesús nos deben hacer reflexionar a cada uno de nosotros porque la sabiduría, talentos, dones, virtudes y valores que Él tuvo los utilizó siempre para servir a sus hermanos, ayudar a los más necesitados, curar a los más enfermos, instruir a los más pobres, guiar a los más perdidos, perdonar a los más pecadores, etc.; por lo que, hoy más que nunca debemos seguir el ejemplo de Jesús, “el Maestro de maestros. ”No olvidemos que mientras más grande e importante uno llegar a ser en la vida, debe ser más humilde y sencillo. Entonces, si por considerarnos superiores, ostentar dignidades, llegar al poder o aplicar las leyes hemos minimizado, perjudicado, o herido a alguien, este es el momento de reflexionar, corregir, enmendar o cambiar todo lo malo que hayamos hecho porque el pedir perdón y el perdonar nos hace no solo más grandes y mejores sino también nos permite vivir en paz con nosotros mismos y con los demás.

 

Kim Vivero Saltos
kvivero@pucesi.edu.ec