Testimonio de la madre: ‘Lo importante es tener control de nuestros hijos’

Ibarra. El testimonio de Rosa (nombre protegido), madre del menor, fue desgarrador. Sus palabras contenían muestras de indignación, rabia e impotencia, pero además demostraba un amor incondicional por su hijo menor de edad.

Clamor. “Lo más importante es tener control sobre nuestros hijos. Si una madre no ve, no está pendiente y no controla sus cuentas en las redes sociales, puede desencadenarse un grave problema para ellos”, dijo segura de lo que hizo al denunciar el caso.

Le pedía fotos. Rosa comentó que el padre de Jonathan le llevaba a la casa, pero yo le empecé a mirar un cambio en su actitud. Decía que quería ir a donde su padre a cada rato, ese comportamiento no era normal. “Hubo un momento en que el papá, de unos 35 años, le reclamó en Messenger que por qué no va, qué pasó con las fotos, ya les tomaste a tus primas, tráele a tu prima, vamos a Chachimbiro, que yo te presento a las mujeres, cómo las quieras… desde ahí le siguió mandando fotos y videos pronográficos”, dijo Rosa, al asegurar que igual su mamá, sospechó de algo raro y le dio el teléfono para que su madre lo revise y ahí es cuando descubre que en sus conversaciones “le decía horrores y barbaridades”.

Fotos íntimas. Según el testimonio de Rosa, el papá de su hijo le pedía que borre las conversaciones “porque tu mamá es loca y si ve eso te va a pegar”. En las conversaciones descubiertas, el papá le decía a Jonathan “a la final ya eres hombre y te voy a llevar a que te acueste con una mujer.. pero tú tienes que darme algo a cambio. Tienes que darme fotos de tus primas cuando se estén cambiando. Yo también ya te mando fotos (le envió de su actual esposa, de una hermana, de una prima) y eso me dejó sorprendida”, precisó Rosa.

Le pedía que borre todo, añadió la madre del menor. Esas fotos, según se develó, fueron tomadas por el celular de D.E.I.O. “Las fotos fueron tomadas al descuido porque la señora al parecer nunca supo, hasta ahora, lo que sucedió”, dijo.

Peligro. Rosa aseguró que se molestó y le contactó al padre de su hijo para reclamarle. Él aceptó su culpa y dijo que lo siente y que yo esté tranquila, que ya no lo va a hacer. Yo estaba indignada, “le dije que eso no se queda así y que le voy a denunciar”. Llevé a mi hijo a una psicóloga y me dijo que él tiene un problema porque ya le gusta la pornografía; en seguida contactamos con la abogada Jaramillo y ella siguió el proceso penal. Hemos estado en la lucha por dos años, insistió.

Hubo la sospecha de que el papá pudo haber abusado de su propio hijo, pero luego de varios exámenes y análisis, eso felizmente no ocurrió.

Presionado. Jonathan sí diferencia, a sus 16 años, lo que es el bien y el mal, él se oponía a tomar fotos de sus primas como le pedía su papá. Él nunca lo hizo y cuando le insistía, le contestaba “pero papi, yo no le quiero violar a mi prima, ya no me mande eso papi (imágenes pornográficas), ya no me diga eso (audios y conversaciones), pero D.E.I.O. insistía bajo el pretexto de que Jonathan, su hijo, “ya es un hombre”.