Terapia a lomo de un caballo, una alternativa en Ibarra

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Ibarra.- Para Freddy Tologasí, quien desde hace más de 15 años, está vinculado con la equitación, esto más que un deporte, es una terapia. En Ibarra también existe este tipo de espacios porque hay personas que les gusta esta disciplina, ya que es una forma de desestresarse y sentirse libres.

María Mites es madre de Sebastián, de 21 años, quien desde pequeño le encanta la equitación. Ella coincide con el entrenador al decir que esta actividad también es una terapia. “En lo personal, he visto que para esto es una terapia. El tiempo lo tiene copado y ni tiene espacio para pensar en distracciones que no son sanas”, mencionó María.

Dos expertas. “Emplear terapias con caballo, también conocido como terapia ecuestre, está resultando ser bastante eficaz en el caso de los niños que presentan algún tipo de retraso o retardo psicomotor. Sin embargo, no solo ellos pueden beneficiarse de esta terapia sino todo aquel que disfrute de montar a caballo”, mencionó Verónica Recalde, psicóloga.

La experta también explicó que en el caso de los niños, que no tienen ningún problema a nivel físico y mental, la equitación es una actividad que va mucho más allá que el deporte.

La equitación supone contacto con el animal y su cuidado, naturaleza e interacción con los otros niños. Además, su práctica mejora el equilibrio, coordinación, autonomía y confianza del niño.

Además de todos estos beneficios para los niños, es un momento único donde pasarlo bien y desconectar de las obligaciones escolares. La equitación es para vivirla, disfrutarla y aprender con ella.

Por su parte, Sara Valencia, especialista en equinoterapia, dijo que la relación del hombre con el caballo es tan antigua como el hombre mismo. Los especialistas, a nivel mundial, confirman que la presencia de animales junto a seres humanos produce grandes beneficios físicos y sociales. Palia el sentimiento de soledad, ayuda a centrar la atención, estimula el ejercicio, la comunicación, favorece el contacto físico y emocional.

Por todos los beneficios que la práctica de la equitación genera, más de un padre de familia hace que su hija o hijo galope a lomo de caballo, ejemplar que muchos consideran un amigo.