08-12-2018 | 14:59
(I)

Tus oídos requieren de varios cuidados

El oído puede sufrir infecciones o lesiones y puede afectar a la función auditiva en mayor o en menor medida, provocando incluso sordera muy complicada.

Ibarra. Las enfermedades del oído se pueden producir por infecciones, malformaciones o lesiones en la estructura de los mecanismos auditivos, o bien por exposición frecuente a sonidos fuertes, al momento de someterse a cambios bruscos de presión (como en el caso de las personas que practican la natación), por introducirse objetos o agentes externos en el orificio de la oreja, por traumatismos, tumores cerebrales, o por causas desconocidas.

Otitis. Paúl Samaniego, otorrinolaringólogo, comentó en una entrevista en ENtv, que entre las enfermedades más frecuentes está la otitis.

Es a la infección del conducto auditivo externo que conecta el oído interno con el pabellón de la oreja que es parte externa de la oreja que se encuentra en el lado de la cabeza.

El exceso de agua en los oídos puede ser la causante de que el canal auditivo pueda infectarse con cierta

facilidad.

Al igual que con una limpieza demasiado fuerte en el canal auditivo con el típico palito de algodón puede causar daños en el oído haciendo que se infecte.

Tipos. El especialista señala que de acuerdo al tiempo de evolución, la otitis media puede ser:

-Aguda. El proceso dura menos de tres semanas. Es decir, es de corta duración y normalmente de súbita aparición. Es la más frecuente y se conoce con las siglas OMA.

-Subaguda. La infección perdura de 3 semanas a 3 meses.

-Crónica. La enfermedad se prolonga más de tres meses.

Complicaciones. Las complicaciones no graves son las más frecuentes.

Aunque la infección de oído es un problema médico menor que en el 90% de los casos mejora sin complicaciones, la Organiza-ción Mundial de la Salud (OMS) advierte de que la otitis media puede llegar a provocar daños permanentes e incluso pérdida de audición.

Se calcula que después de una OMA tratada, el 50% de los niños presenta una otitis media con exudado, siendo ésta más frecuente cuanto más pequeño es el niño pero también afecta a un gran porcentaje de adultos.