06-12-2018 | 15:08
(I)

Todo sobre la crioterapia

No está pensado como método de adelgazamiento ni es un tratamiento contra la obesidad. Solo reduce la grasa localizada o para tonificar ciertas zonas.

Ibarra. ¿Piensas que el frío solo sirve para dejarte encogida? Pues no.

Las bajas temperaturas, co-mo terapia, presentan muchas ventajas. Hay dos formas de utilizar el frío con fines médicos o estéticos. La crioterapia, que aplica bajas temperaturas directamente sobre la piel (disparando o pulverizando gas helado) para provocar contracción, con efecto anestésico o antiinflamatorio y la Criolipolisis que ayuda a bajar medidas.

Detalles. Todos nos ponemos hielo cuando nos damos un golpe o tenemos alguna inflamación, por ejemplo. Lo que hace la crioterapia moderna es potenciar esos efectos. Ahora podemos alcanzar temperaturas mucho más bajas de forma totalmente segura y de esta forma conseguimos beneficios mayores en menos tiempo.

Una sesión de crioterapia de cuerpo entero dura en torno a tres minutos. La temperatura oscila entre -110 ºC y -196 ºC, pero los mecanismos de regulación de nuestro organismo impiden que la temperatura corporal baje de 36.5 ºC en tan poco tiempo. Mientras tanto, se ponen en marcha una serie de reacciones con efectos muy beneficiosos.

Pero, según la esteticista Andrea Vera, actualmente la crioterapia se emplea también como tratamiento estético, con innumerables beneficios. Dentro de sus aplicaciones estéticas, como la reducción de la celulitis, eliminación de manchas en la piel o el rejuvenecimiento de la piel, destaca el tratamiento para adelgazar.

¿Cómo funciona? La especialista señala que este frío intenso provoca un fuerte descenso de la temperatura corporal. “El organismo trata de compensar este frío produciendo calor, y lo hace generando energía a costa de quemar depósitos de grasa localizada y acelerando el metabolismo. Este efecto elimina de cúmulos de grasa, causando una pérdida de peso y volumen”, dice.

Además, actúa sobre los músculos y tejidos, que se tonifican para producir calor, ejercitándose y evitando la flacidez en la piel. El frío intenso produce también un estrechamiento de los vasos sanguíneos seguido de una vasodilatación al retirar el frío. Este efecto consigue activar la circulación sanguínea, oxigenando y tonificando la dermis.

Aunque existen diferentes técnicas como aplicar vendas frías, masajes con hielo o geles fríos, la forma más recomendable es emplear una criosauna o cabina.