07-12-2019 | 00:00

Pesebre armado con unas cinco mil piezas

El pesebre se conserva hasta el miércoles de ceniza, marzo. Cualquier persona puede acercarse a visitar, las puertas están abiertas, dijo Anita Albuja.

Otavalo. Son cerca de 5 mil piezas que adornan el pesebre de Yolanda Cabrera, considero el más grande de Otavalo.

Desde el 2 de noviembre la familia empieza a armar el pesebre, ubicado en la calle Estévez Mora y Sucre.

Similar al pueblo Sarance pero en miniatura. Los reconocidos lugares como la plaza de Los Ponchos, las iglesias, el Municipio hasta las farmacias que tiene el cantón, son edificaciones hechas de madera que forman parte del pesebre.

Además, la tradición indígena también es una muestra de ello, en un espacio está ubicada una familia kichwa enterrando a un ser querido, una costumbre que se mantiene.

Apoyo. Anita Albuja lleva la tradición junto a su madre Yolanda, de 82 años de edad. Las dos son las encargadas de mantener la magia de la Navidad en la casa, incluso en el barrio Punyaro.

“Desde la niñez ella ha compuesto el pesebre y lo sigue haciendo en el patio de nuestra vivienda todos los años”, contó Anita.

Para esta mujer otavaleña, esto es una tradición que nació de su madre. Añadió que representa la costumbre de la ciudad. En el centro está el nacimiento del niño Jesús, que tiene más de 100 años, mientras que a sus alrededores permanece la cultura otavaleña como la corrida de toros, el cementerio indígena, el mercado 24 de Mayo y la capilla de San Juan.

Patricio Esparza, de Ilumán, fue el encargado de elaborar las pequeñas casas de este pesebre.

La finalidad de Yolanda es hacer este pesebre para que los turistas y la propia gente del cantón se acerque a rezar la novena o simplemente a observarlo.

Tradición. Anita calcula que son aproximadamente 70 años que su mamá hace cada diciembre este pesebre, aunque anteriormente era pequeña, pero desde hace varios años ya se convirtió en el más grande.