04-07-2019 | 13:40
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Fabrizio Célleri, de Ecuador a Europa pasando por Madrid

Madrid. Fabrizio Celleri debutó este jueves en la pasarela madrileña con la colección “Colorada y Barroca” inspirada en su tierra, Ecuador, en la que se vieron prendas bien confeccionadas, con una profusión de detalles, ideadas para vestir en eventos de noche.

Tras desfilar en Nueva York, Miami, Argentina, México, Perú, Colombia o Panamá, entre otros países latinoamericanos, Fabrizio Célleri, que cuenta con veintidós años de experiencia, presentó su trabajo en Madrid, “con la intención de abrir un nuevo mercado en Europa”.

Y con esa idea, Célleri ideó una “performance”, en la que las modelos pasearon por una de las calles del madrileño barrio de Salamanca y luego posaron en el club, “The Craft”, donde se pudo contemplar de cerca, con más detalle en treinta modelos.

Célleri tiene oficio, sabe de costura y confecciona prendas vistosas, en las que mezcla distintas texturas, la mayoría para que la mujer las vista de noche en eventos y alfombras rojas: “Adoro la sofisticación”.

Entre las propuestas, pantalones pitillo y también rectos con cintura alta, piezas que combina con “top” o cuerpos bordados con canutillos de cristal y plumas.

Brocados, encajes de Chantilly, gasas o algodón son algunos de los tejidos que trabaja y que conjunta con otros estampados con rasgos tribales, “animal print” o diminutas flores.

La colección para la primavera-verano 2020 es “casual-chic” según califica el propio diseñador, pero en las prendas no se aprecia ese aire deportivo del que habla este ecuatoriano, sino una costura para asistir a bodas y eventos.

Fabrizio Célleri considera que su trabajo “no es alta costura como la de Valentino”, pero reconoce que en ella existe un importante proceso artesanal, “la enmarcaría en ese nuevo concepto llamado prêt-à-couture”.

Este diseñador, que adora los diseños de la firma española Delpozo, recuerda que cuando comenzó en la moda no existía la figura del estilista, y hoy en día cree es que una pieza imprescindible en la industria de la moda. “Tienen un don especial para mezclar y armar nuevos estilismos, siempre suman y ayudan muchísimo al diseñador”.

Por ahora, tras su presentación en Madrid, tiene la intención de trabajar la costura a medida, “a petición de mis clientas”, y sueña con tener un espacio en la tienda Ekseption: “es divina”.