“Taita Lechero” (2)

El Lechero quedaba ubicado en la cúspide de una de las más grandes tolas concéntricas del país. En los años 80 lideré una lucha por su defensa cuando Celular Power intentó poner sus antenas en ese lugar, entonces obtuve del IGM una aerofotografía que confirmaba este acierto, eso convertía al complejo de El Lechero en uno de los sitios arqueológicos más grandes al menos del norte sino de todo el país; tres grandes plataformas concéntricas artificiales que le daban aspecto de una gran pirámide circular coronada por la majestuosidad de este árbol legendario y al que se accedía por cuatro senderos matemáticamente ubicados en las direcciones cardinales. Eso ya convierte al lugar en un sitio de importancia histórica singular. Esta administración municipal no puede ser indolente como las anteriores; es su competencia y obligación legal y constitucional. Por la ignorancia municipal el alcalde de aquel entonces autorizó que allí se instalen las antenas de CP; de no ser por la reacción del pueblo, esa barbaridad se consumaba y el Árbol Sagrado hubiese desaparecido hace cuatro décadas. Hay que proteger lo poco que queda de El Lechero y del gran Pucará de Rey Loma. No más construcciones en este lugar, apoyar lo que está haciendo la comunidad, tratar de que de sus ramas retoñe un descendiente, que, aunque ya no será el mismo árbol legendario, al menos su descendiente dará testimonio a las nuevas generaciones de que, desde ese lugar, el espíritu bienhechor de este árbol totémico y patrimonial nos estuvo cuidando por casi mil años.