Suman más soldados de reserva

cuartelAlegría, consternación y entusiasmo se fusionaron ayer en el Grupo de Cabellería Nº 36 Yaguachi. 44 jóvenes cumplieron con éxito el servicio militar no obligatorio.

EL ACTO. “Un Ejército de ciervos dirigidos por un león, es mucho más temido que un Ejército de leones mandados por un siervo”, fue la frase que antecedió al discurso del Teniente Coronel Renzo Alex Naranjo, comandante del Grupo de Caballería Nº 36 Yaguachi.
“Si planificas para un año siembra maíz, si planificas para una década siembra árboles, si planificas para toda la vida, educa a los jóvenes, este último es el mensaje que permite al Grupo de Caballería Nº 36 Yaguachi coadyuvar con este objetivo”, dijo el comandante, quien resaltó el trabajo y la entrega efectuada por 44 jóvenes quienes por 11 meses se prepararon para desde ayer convertirse en los nuevos soldados de reserva luego de haber cumplido el servicio militar.

LA ENSEÑANZA. Carlos Ortiz coronel de Estado mayor del Comando Conjunto quien estuvo de invitado en el evento, dijo que ahora los conscriptos pasan a formar parte de las reservas de las Fuerzas Armadas.
La conscripción dura un año y tiene tres fases: el periodo básico, periodo intermedio y avanzado, en el primero aprenden la preparación individual de combate, intermedio se emplean dentro de una unidad, y avanzado involucra el empleo de armas combinadas, expresó.

LOS PADRES DE FAMILIA. “Me siento muy feliz de que mi hijo terminó un logro más en su vida, el quiso voluntariamente servir a su patria y lo ha conseguido”, dijo Miguel Andrade padre de familia quien en compañía de su esposa y más familiares llegaron muy temprano a las instalaciones del Yaguachi para presenciar el licenciamiento de su hijo.
“Me siento orgulloso y emocionado el que mi hijo haya pasado por aquí, es mi primer hijo que ha realizado el servicio militar. Ahora el ya está listo para cuando la patria lo requiera”, dijo Rodrigo Imbaquingo otro padre de familia que asistió a la graduación de su hijo.
LA VOZ DE LOS CONSCRIPTOS. William Atambi, oriundo de San Pablo de Lago, dijo que en los 11 meses del servicio militar aprendió a valorar muchas cosas, que a diario afuera no se valora.
“Le debo decir que muchos son los que vienen acá, pero pocos somos los que terminamos el acuartelamiento”, expresó con nostalgia. “La decisión de acuartelarme hace 11 meses la tomé por mi mismo, nadie me obligó y ahora me voy contento con la misión cumplida, pero además salgo de aquí preparado en varios campos”, dijo Moisés Tituaña otro de los jóvenes que cumplió el servicio militar voluntario. Luego del acto solemne cada quien se retiró a sus respectivos hogares.