En Sumak Kawsay buscan que los adultos mayores vivan con dignidad

En una mañana de alegría, música y sonrisas los miembros del Centro Residencial “Guardianes de los saberes ancestrales” de la Fundación Sumak Kawsay, celebraron los 101 años de vida de una de las integrantes más longevas: Juanita María Carlosama.

Es que llegar a cumplir 10 décadas de vida, es un hecho extraordinario, más aún en un contexto de pandemia como el que vivimos actualmente.

apenas se ingresa a la residencia, ubicada en la Hacienda Chorlaví en el sector el Ejido de Caranqui, se puede sentir un ambiente familiar y acogedor, especialmente para los adultos mayores.

Además de “Guardianes de los saberes ancestrales”, la fundación Sumak Kawsay cuenta con otra casa asistencial geriátrica para mujeres, ubicada en el barrio Chamanal: “Dejando Huellas de Amor”.
En cada uno de estos centros hay alrededor de 30 adultos mayores que son acogidos y reciben todos los cuidados para seguir sus vidas de manera digna.

Silvia Hermosa Torres, representante de la fundación Sumak Kawsay, señaló que el principal objetivo de la organización es la errdicación de la indigencia.
“Todos los adultos mayores son de indigencia, nuestro primer enfoque es la erradicación de la indigencia”, señaló.

Según Hermosa, la fundación trabaja desde el 2017 y la manera en que logran sostener este noble trabajo es con ayudas sociales civiles, de colegios o entidades que se suman a colaborar; y también con apoyo estatal, a través de un convenio con el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES). El Estado aporta con los profesionales que bindan su servicio para mantener el centro residencial.

A cargo de los adultos mayores en el centro “Guardianes” se encuentran cuatro técnicos que trabajan en las áreas de terapia física, ocupacional, psicología clínica y trabajo social, a fin de que los adultos mayores superen sus dificultades y se reinserten a la sociedad.

“Los adultos mayores que vienen aquí, sí llegan vulnerados sus derechos, todos ellos ingresan aquí desde el abandono y se van recuperando”, explicó Hermosa.
Cuando los adultos mayores ingresan a la fundación, ellos se hacen cargo de todos sus inconvenientes de salud o de cualquier índole, para que los mayores puedan seguir siendo funcionales a la sociedad.

Historia
Juanita Carlosama, nació el 22 de abril de 1920, y está ingresada en el centro “Guardianes” para evitar separar el conjunto de la familia. Ella tiene dos hijos, José Adán y José Miguel Nicaragua Carlosama, de 85 y 76 años, que también están en el centro residencial y tienen discapacidad.

A pesar de que ellos vivían en una pequeña propiedad, su situación era muy complicada porque no tenían servicios básicos y apenas se alimentaban de lo que podían cultivar de la tierra. Además, al tener los tres una edad avanzada, se les dificultaba cocinar, y Juanita se encontraba en necesidad de otro tipo de cuidados.

En la fundación se enteraron de este caso gracias a los vecinos de la comunidad, y lograron brindarles la ayuda necesaria.

Juanita celebró su centnario con dignidad, cuidados y rodeada del cariño de su nueva familia, en el centro “Guardianes”.