08-12-2019 | 11:00

Ya son casi 9 años y su madre Leonor no aparece

Otavalo. A pesar de que su madre desapareció el 29 de abril de 2011 cuando tenía 73 años de edad, aún no pierde las esperanzas de saber de ella.

Su lucha es constante. Isabel Cabrera es hija de Leonor María Ramírez López, quien fue vista por última vez en el centro histórico de Quito.

Ella fue parte de un plantón que organizaron los familiares de Joshua Salinas, un otavaleño de 8 años que también desapareció desde el 14 de febrero de este año.

Historia. Isabel cuenta que su mamá salió rumbo al barrio de La Tola, en Quito, a ayudar en los quehaceres del hogar a su otra hermana.

Durante ese trayecto Leonor María siempre pasaba por el arco de Santo Domingo y fue ahí donde desapareció, “nadie sabe de ella”.

Para esta hija desesperada el Estado ha sido inoperante, “no tengo respuestas y ya se va a cumplir nueve años”.

Isabel asegura que su búsqueda seguirá adelante “porque es mi madre”, recalca con su voz entrecortada y continúa diciendo que no claudicará ni bajará los brazos, “continuaré exigiendo”, dijo.

Organización. Una de las propuestas con la organización a la que ella pertenece (Asociación de Familiares y Amigos de personas Desaparecidas en Ecuador, Asfadec), es exigir la tipificación involuntaria como delito, también el proyecto de ley de búsqueda e investigación y localización de cada uno de los seres queridos, “la lucha no es de la noche a la mañana”.

Comenta también que desde el 2011 ha visitado varias provincias del país buscando justicia y verdad por cada uno de los casos de personas desaparecidas, “este es el pan de cada día, las desapariciones indiscriminadas de las personas. Pero la gente se desaparece y el Estado no da respuestas”.

Además, Isabel añadió que seguirán hasta conseguir verdad y justicia y tener aunque sea, la respuesta de que si están vivos o muertos.

Leonor tendría hoy, 81 años de edad. Isabel también dice que lleva un dolor muy grande cada año que pasa, “no puedo festejar nada porque siento la nostalgia de no saber si está viva o muerta, es un dolor que también llevo con el resto de familiares”.

En Otavalo. A pesar de que es de Quito, Isabel aprovechó su llegada a Otavalo para pegar afiches con el rostro de su madre desaparecida. El esposo de Leonor falleció a los ocho meses de su desaparición sin saber qué pasó con su esposa.