14-06-2019 | 11:04

Venezolanos que han sido parte de esta investigación

Ibarra. La presencia de la venezolana Blanca Yesenia S., se llevó la atención de todos los presentes, al mediodía de ayer. La mujer, a diferencia de otros testigos, no compareció mediante videoconferencia, a pesar de residir en Quito.

Al iniciar su testimonio explicó que es especialista en balística criminal y fue parte de esta investigación, como coordinadora técnica del Servicio Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Tungurahua y fue la encargada de realizar el reconocimiento del lugar, la reconstrucción de los hechos y el informe balístico, luego de la exhumación del cadáver de Andrés Padilla.

Con una serie de documentos, fotografías y audio, la profesional explicó los tres hechos importantes en la investigación, respondiendo a todas las preguntas de forma clara, específicamente cuando detalló sobre los restos de blindaje y vaina percutida que extrajo del cráneo del occiso, durante la autopsia realizada en la ciudad de Ambato. La especialista aclaró que los restos encontrados pertenecen al arma del hoy procesado.

Otros testigos. Además de Blanca, a la sala de audiencias se presentó la, en ese entonces, perito particular, Tania Josefina C., quién detalló los análisis que realizó a la primera autopsia del hoy occiso en octubre del año pasado. A la médico legista no le permitieron mostrar las imágenes de su diligencia, sin embargo, explicó el contenido del análisis realizado.

Otra de las testigos clave fue la venezolana Samanda Margarita G., quién es especialista en patología y también fue parte de la necropsia realizada luego de la exhumación del cuerpo.

La profesional aseguró que el tramite se realizó en presencia de familiares del fallecido y abogados y que, en el cerebro de la víctima, se encontraron dos partes del blindaje, parcialmente deformados. Dijo también que en la primera diligencia forense no hallaron estas muestras, porque no se hicieron las disecciones correspondientes.

Como testigo también se presentó el antropólogo forense Miguel Ángel M., que manifestó que su pericia fue para ver y reconstruir las características morfológicas del cadáver y comprobar las características físicas del acusado con un video presentado ante él.