07-11-2019 | 12:00

Un padre que lucha por la custodia de su hija de dos años

Un desgarrador video muestra como la mujer maltrata a su hija en el interior de su casa. Un juez sentenció el caso, pero la mujer apeló.

Ibarra. Con lágrimas en los ojos y notable angustia, Carlos T., padre de una niña de dos años y seis meses, contó su historia.

El relato inició con la muestra de un video, en donde se observa a su expareja y madre de la menor, sacudiendo de forma descontrolada la cabeza de la pequeña, mientras la niña llora y grita de forma desconsolada.

El hombre de 34 años se encuentra desesperado y asegura que la madre de su hija no está en capacidad de cuidarla. Actualmente tiene el cuidado temporal de su niña, sin embargo teme que los jueces le devuelvan a la madre de la menor esta obligación y siga sufriendo maltratos y agresiones.

Testimonio. “La primera vez hasta yo fui preso por violencia intrafamiliar, yo de ese proceso salí inocente, pero a ella le sentenciaron a hacer un video y labor comunitaria. He recibido agresiones constantes, me cortó la cara, me apuñaló. Por el descuido de ella mi hija tiene desplazamiento en las caderas y tiene que operarse, son dos meses de recuperación y necesita del cuidado de una enfermera, además tiene un problema en la sangre que le vamos a hacer tratar, porque la madre se ha despreocupado totalmente. Yo pido que la justicia sea equitativa y no se trate estos casos por el género, a mí no me interesa si ella es sentenciada, lo único que quiero es salvaguardar la integridad de mi hija”, dijo Carlos.

Además, contó que la madre de su hija, Sheyla R., es estudiante de octavo nivel de la carrera de Psicología, y tiene en su casa a dos personas rehabilitadas de consumo de drogas, y un tío que no está bien de la cabeza y anda en la calle. “Por ellos también corre peligro mi hija. Quiero cuidar a mi niña, ella necesita atención médica, solo pido que los jueces me concedan la tenencia definitiva” dijo.

Relato. Mientras la niña juega con un brillo labial y un espejo, su tía también cuenta el drama que pasan como familiares.

“Mi hermano esta haciendo todo por la vía legal para obtener la custodia de mi sobrina, porque se pudo evidenciar en fotos y videos el maltrato que la madre de mi sobrina le daba. Intentó asfixiarle y estrangularle y todas las fotos y videos se le presentó a la Dinapen. Lamentablemente mi hermano tiene que hacer el rol de padre y madre, porque la mamá no está en sus capacidades para poder cuidar a una niña. Ella estudia Psicología y no sabemos qué tipo de profesional va a ser, ya que no ha hecho nada por hacerse tratar de su problema. Las agresiones no solo fueron a mi sobrina, sino a mi hermano, ella le apuñaló, le cortó la cara y yo eso supe porque ellos vivían en un edificio donde vive una amiga, y me llamaba cada vez que habían problemas y llegaba la Policía y ambulancias”, dijo la mujer mientras muestra los certificados y una radiografía de la cadera de su sobrina.

La mujer relató que es la segunda vez que la niña está bajo el cuidado de su familia. “La primera fue a mediados de año y ahora igual está con nosotros. Ella, con sus mentiras, hizo que el juez le retire, dijo que era un secuestro y la Dinapen le dio la custodia temporal a mi hermano. Además tiene una denuncia en la Fiscalía por haber mentido ante el juez. El papá de ella también le había puesto una denuncia a la hija por maltrato”, dijo la tía de la menor y mencionó como la pequeña se acuerda de los golpes y cuenta las cosas que su madre le hacía.

Criterio legal. El abogado del denunciante, Diego Vaca, señaló que se encuentran frente a un acto de violencia física y psicológica contra una menor de edad, producto de esto la niña tendrá, a corto y largo plazo, consecuencias como problemas de conducta.

“El artículo 44 de la Constitución de la República del Ecuador, obliga al Estado y la familia, asegurar el ejercicio de los derechos de los niños, con observancia al principio de interés superior. El 1 de agosto, la Junta Cantonal de Protección de Derechos de la Niñez y Adolescencia, se pronunció mediante auto resolutivo, con las medidas administrativas de protección, dando cumplimiento a lo dispuesto por la Unidad Judicial de Violencia Contra la Mujer o Miembros del Núcleo Familiar, con la orden de cuidado de la niña, a su abuela paterna, compartida con su padre, quienes están obligados a velar por la integridad física, psicológica y sexual de la menor”, dijo.

El jurista además aclaró que la madre fue sentenciada por los actos de violencia física cometidos en contra de su hija, a una pena privativa de libertad de 5 días, pero la misma fue revocada por la Corte Provincial de Justicia de Imbabura.

“No sabemos cuál fue su motivación para que tomen esa decisión, y en su lugar se dispuso 60 horas de trabajo comunitario en contra de la señora Sheyla R, madre de la menor”, concluyó el abogado haciendo un llamado a los entes de justicia.