24-08-2019 | 11:00

Un gesto de amor y solidaridad

El Maná significa ‘Pan del cielo’, es una organización de ayuda a personas con discapacidad y Síndrome de Down sin fines de lucro con sus diferentes programas.

Ibarra. Crear una organización de ayuda fue la idea de un grupo de amigos y familiares, ellos hace ocho años iniciaron entregando alimentos y vestimenta a las personas de la calle. ‘El Ma-ná’ así se denomina la fundación que al momento se empeña en ayudar a personas con discapacidad y a niños con Síndrome de Down.

Historia. Marcelo Valverde, director de la fundación El Maná, recuerda que un día común y corriente en donde mantuvieron una reunión en familia y el plan era salir a comer, una gran idea se les ocurrió, y fue reunir todo ese dinero que iban a gastar y cocinar en casa.

“Todos nos unimos y empezamos a cocinar, más o menos reunimos como USD 130 y salió bastante comida”, dijo Valverde.

Toda esta comida, con familiares y amigos se fueron a entregar a ciudadanos que lo necesitaban. Dijo que el estudio de campo siempre es importante para poder brindar este tipo de ayuda social.

De esta manera fueron creciendo de a poco, Marcelo aseguró que en el primer años de creación ayudaron a aproximadamente 2 000 personas.

Para estos ciudadanos que brindan esta gran ayuda es muy motivante realizar este tipo de actividades, cada vez la colaboración llegaba con más fuerza ya que también acudían a los hospitales para brindar un refrigerio a los familiares de los pacientes, llevaban comida a la cárcel, “Fue un trabajo de campo muy lindo y mediante esto podíamos ir creciendo y fortaleciéndonos más”.

Valverde mencionó que su idea nunca fue legalizarse, más bien siempre pensaron en trabajar como un grupo de amigos y familiares. Sin embargo en el 2018 empezaron a realizar la documentación para la legalización. La fundación ahora ayuda a 300 personas con discapacidad física, intelectual, visual, auditiva entre niños, jóvenes y adultos de toda la Provincia. Muchos de ellos pertenecen a la Unidad Educativa de Sordos, La Joya, Capini y el Instituto de Educación Especial de Ibarra. Marcelo asegura que se han convertido en embajadores estas personas.

La ayuda que les brindan a sus ahijados, como los llama Marcelo es fortalecer el sistema educativo e inclusivo. 15 activistas son parte de esta organización que ponen todo su amor y tiempo para ayudarlos en cada actividad. Ellos a través de las redes sociales reciben ayuda de amigos y personas de buen corazón. Una parte relevante es que trabajan también con personas con Síndrome de Down, en este importante proyecto brindan escuela para padres a 50 familias.