11-10-2018 | 10:00

¿Un crimen disfrazado de suicidio? en el caso de César Coronel Olivo

El hecho sucedió hace seis años. El caso se cerró como suicidio, pero los padres del joven y un informe pericial aseguran que a César Augusto Coronel lo mataron.

Quito. “Mi hijo fue asesinado en la habitación del recinto policial de Lago Agrio, él salió haciendo su turno de guardia, me imagino fue a descansar y de ahí no se supo más...”, es el relato de César Coronel, padre del subteniente de Policía César Augusto Coronel Olivo, joven de 27 años que murió con un disparo en la nuca, detrás de la oreja derecha. El hecho sucedió la madrugada del sábado 7 de julio de 2012.

Hecho. El cadáver de Coronel estaba sobre la cama de la habitación que ocupaba en el cuartel policial donde prestaba sus servicios y la pistola con la que él trabajaba se encontraba junto a su mano derecha. Su cabeza estaba cubierta con una almohada.

Esta escena desgarradora fue observada, fotografiada y filmada por la novia y la hermana de César Augusto, quienes acudieron al recinto policial, pues les preocupaba que el joven oficial no contestara las 24 llamadas que su novia Verónica Vallejo le hiciera durante el sábado 7 de julio.

Fue muy duro para los padres observar las imágenes y también lo que se vino después... “la Policía no prestó ni un servicio. A mi hijo le botaron en la morgue, a nosotros nos tocó alquilar una ambulancia para traerlo a Quito, pese a que era un miembro policial que tenía sus derechos...”, lamenta César Coronel.

La versión policial y oficial fue que César Augusto se suicidó, sin embargo, el hecho de encontrar el arma junto a la mano derecha desató las dudas de este caso, pues el joven era zurdo e incluso el manejo de las armas de dotación las realizaba con la mano izquierda. También llamó la atención que el televisor estuviera encendido a todo volumen, el aire acondicionado prendido a un intenso frío, lo que no concuerda, pues César Augusto sufría de rinitis alérgica y no podía estar en contacto con el frío. Lo que se presume es que la muerte de Coronel Olivo sucedió la madrugada del 7 de julio. Él laboró hasta la 03:00 de aquel día en el control de cierre de bares y a las 03:30 se retiró a descansar. Horas más tarde debía salir franco y tenía planificado viajar con su novia a Papallacta. Cuando lo encontraron el domingo 8 de julio, presentaba una rigidez cadavérica de 24 horas. Los padres del joven afirman que lo mataron mientras dormía.

“Dijeron que se suicidó y es la peor blasfemia; todos adujeron que murió estando franco y le quitaron el montepío y todos sus derechos...”, relata su padre.

¿Un crimen disfrazado de suicidio? en el caso de César Coronel Olivo

¿Pero, por qué matarlo? “Las complicaciones para César Augusto empezaron cuando terminó su relación con la hija de un general de la Policía que en 2012 se desempeñaba como Jefe de Operaciones. Fue entonces cuando al joven oficial le daban pases “a diestra y siniestra sin motivo alguno y lo único que le decían es que era necesidad de servicio. Eso no era necesidad de servicio, eso era una persecución”, acota César Coronel.

El padre del joven afirma que no podría decir quién ordenó la muerte de su hijo. El subteniente César Augusto Coronel Olivo descubrió que en Lago Agrio había chicas que venían desde Colombia, sin documentos, a trabajar en bares de la zona, “cuyos dueños eran oficiales de Policía, que cerraban otros night clubs para que solo el de ellos funcione. Unas irregularidades tenaces delante del jefe del reparto... tantas cosas que pueden haber pasado en ese momento”. César Coronel dice que todo el mundo en Lago Agrio sabe quién disparó a su hijo “es un oficial que ya no se encuentra en las filas policiales”.

Dolor sin fin. Fabiola Olivo, madre de César Augusto, dice que se les ha negado el derecho a la justicia. “Todo era un círculo vicioso. Mi hijo fue humillado”.

Seis años después del hecho, anhelan que se aclare lo sucedido. La asambleísta Jeannine Cruz los atendió y también lograron mantener una reunión con la ministra del Interior, María Paula Romo, quien les dijo que hará todo lo posible para aclarar el caso.

César Augusto fue víctima de irregularidades, dicen sus padres. Un coronel de Policía, después de la muerte del joven, acudió a la Fiscalía de Lago Agrio a declarar contra César Augusto.

Sin embargo, sus padres a través de un Hábeas Data, obtuvieron informes que demostraron que las declaraciones contra su hijo eran falsas y accedieron a documentación con excelentes referencias. “Tenemos pruebas de la blasfemia que soltaron contra nuestro hijo”.

El caso se encuentra en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, como un hecho de denegación de justicia en Ecuador.

César Augusto formaba parte de la Unidad Antisecuestros, luego lo pasaron a Lago Agrio, a Servicio Urbano.

Fabiola y César suspiran al recordar a su hijo y sus ojos se llenan de lágrimas al hablar de él. Fabiola a veces piensa que volverá a ver a su hijo, pero de golpe se da cuenta que no será así. “Como padres, cada hijo es especial, era el varoncito de la casa... cariñoso”, afirman.

Todos los días, Fabiola bendice a su hijo. Sus padres conservan en el dormitorio de César Augusto su equipo de sonido, su cama, osos de peluche, su guitarra y una raqueta de tenis.

Colocaron un par de biblias que cada día leen, así como fotografías del joven oficial, en una de ellas está la imagen del Niño Jesús que siempre César Augusto guardaba en su billetera, hasta el día que murió. “Sé que desde el cielo nos ha de estar guiando en estos pasos, ayudando a esclarecer esta verdad”, manifiesta Fabiola mientras deja escapar gruesas lágrimas por sus mejillas.

César Augusto descansa en el mar. Lo cremaron y arrojaron sus cenizas bajo el cielo de Tonsupa. “En ese momento con las cenizas se formó un remolino muy alto y le dije estás libre”, recuerda Fabiola, una madre que no se cansará de clamar justicia por la muerte de su hijo.

Informe descarta versión suicida

¿Un crimen disfrazado de suicidio? en el caso de César Coronel Olivo

Roberto Meza, perito forense, investigó los hechos sobre la muerte de César Augusto Coronel Olivo, cuando finalizaba su indagación del caso Gabela.

Sus servicios fueron requeridos desde el Ministerio del Interior. Viajó hasta el cuartel de Lago Agrio para recopilar datos.

En diálogo telefónico con Diario EL NORTE, desde Brasil, Roberto Meza precisa que la conclusión de su investigación fue que la muerte de César Augusto Coronel Olivo no fue por suicidio sino por homicidio.

Meza afirma que su informe lo entregó a Carina Argüello, subsecretaria del Ministerio del Interior.

“En ese informe determinamos que la muerte no reunía las características de un suicidio sino de un homicidio, por una serie de factores que nosotros constatamos a lo largo de la investigación... corroboramos que él era zurdo y encontramos el arma en la mano derecha”.

Además, muchos de los vestigios encontrados en el lugar como sábanas y almohadas los mandaron a quemar. Hubo una alteración de la escena bastante notable. “Eso nos permite reconstruir, de manera científica cuál fue la dinámica del hecho. Hubo levantamiento y cotejamientos que no se hicieron y pudimos determinar científicamente que no había sido un suicidio como hasta el momento se había estado hablando”.

Meza entregó el informe y viajó a Brasil. En 2014 la familia de César Augusto lo contacta, pues en el informe que ellos conocieron aparece la figura del suicidio. El perito enfatiza que “de manera inédita y hasta ridícula una grafóloga, que no tenía nada de competencia en el tema balístico, había cuestionado mi informe pericial y nosotros nos encargamos de contestarlo públicamente. Me parece raro e ilógico que se contrate una consultoría, que se pague con dinero del Estado y que después no sea considerada... no les habrá gustado la conclusión”, enfatiza. Meza afirma que desde la asesoría del Ministerio del Interior se hizo una nueva investigación, “con las conclusiones que querían oír”. En junio de 2018 el perito forense invitó a los padres de Coronel para que participaran en la rueda de prensa en la que familiares de este y otros casos pidieron transparencia en la información. Hasta el momento, no se sabe quién quemó y retiró las evidencias tras la muerte de César Augusto Coronel, “existió espíritu de cuerpo y encubrimiento”, precisa el perito forense.

Meza asegura que alguien mató a César Augusto y si el caso se reabre se podrá saber quién lo hizo y por qué.

Esperan que se reabra el caso
César Coronel y su esposa Fabiola Olivo están en busca de la verdad. “Hemos golpeado todas la puertas, nos han negado la justicia no nos han dado oídos a la situación, hasta que cerraron el caso en Lago Agrio, el fiscal no hizo absolutamente nada, permitió que los mismos responsables del hecho se investiguen... ni de lejos es un suicidio, a él le encontraron decúbito lateral izquierdo (recostado sobre su brazo izquierdo) y al principio cuando presentaron los informes dijeron que estaba decúbito lateral derecho. Se empezó a investigar como homicidio, pero en la Policía cambiaron la versión a suicidio”, enfatiza el padre.