17-07-2019 | 17:27
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“Soy agradecido, estoy sano, solo padezco discapacidad”

37 años que Adrián Chala vive con su enfermedad, dijo que su familia y la música han sido de gran ayuda para no darse por vencido y salir adelante.

Ibarra. Adrián Chalá, un guerrero de la vida de 52 años padece de distrofia muscular progresiva. A pesar de las pruebas que le ha tocado superar, él no se ha dado por vencido y hace lo que más le apasiona que es tocar la guitarra en el grupo musical ‘Viento Libre’, al cual pertenece hace 32 años.

Relato. Chalá es oriundo de Intag, a sus 9 años de edad se vino a vivir a Ibarra para culminar sus estudios. Su etapa estudiantil la vivió como cualquier adolescente, compartía tiempo con su familia, con sus amigos, y hacía lo que más le apasiona que es tocar la guitarra, además fue parte varias estudiantinas. “Siempre me ha gustado tocar la guitarra, esto viene de familia ya que mis tíos, primos y mi abuelito han sido músicos”.

A sus 15 años le detectaron distrofia muscular progresiva, que es una enfermedad que provoca debilidad y pérdida de la masa muscular. En la distrofia muscular, genes anormales (mutaciones) interfieren en la producción de proteínas necesarias para formar músculos saludables. No existe una cura para la distrofia muscular, pero los medicamentos y el tratamiento pueden ayudar a controlar los síntomas y a disminuir el avance de la enfermedad.

Adrián se dio cuenta de que padecía esta enfermedad ya que en el colegio mientras realizaba educación física al trotar se agotaba demasiado pronto. Pasó por varios chequeos médicos, tratamientos, pero nada lo ha impedido para hacer realidad sus sueños.

“Gracias a Dios no sentí ni siento ningún tipo de dolor, estoy agradecido, estoy sano, solo padezco discapacidad”. A causa de este padecimiento tuvo que retirarse de su colegio, pero no se dio por vencido y sus ganas de salir adelante hicieron posible que finalice sus estudios en un colegio nocturno.

Sus músculos con el pasar del tiempo se van debilitando, Adrián es una persona llena de positivismo y amor a su vida. “Si es que vivo algunos años más tendré que sentarme en una silla de ruedas, pero esto no me impedirá a que continué con mi vida”. Cuando tenía 20 años con un grupo de amigos fue parte de la agrupación ‘Viento Libre’, con la cual ha sido partícipe de varias aventuras musicales. Al momento seis personas son parte de este grupo. Para Adrián estar en la agrupación es de mucha ayuda ya que sus amigos lo hacen sentir muy bien y viajar a varias partes del país es muy satisfactorio.

“Aparte de la música no tengo otra cosa de preferencia, me encanta ser parte de este grupo y que la gente nos apoye al lugar a donde asistamos”.

Su tratamiento se trata de someterse a terapia física para que su enfermedad no avance progresivamente. Adrián asegura que es muy feliz y se siente bien ya que los médicos lo visitan un día al mes en su hogar.

Él manifiesta que existen muchas personas que no disfrutan de su vida ni agradecen la oportunidad de estar sanos, dejó un gran mensaje que es el de vivir la vida al máximo y que no se dejen deprimir por cosas que no son relevantes. “Si se dejan deprimir por algo que padezcan en vez de superarse siempre se van a ir para atrás, hagan como yo que vivo contento gracias a mi familia y a la música”.

forma parte del grupo viento libre
La banda musical a la que pertenece Adrián ha tenido varios cambios en sus ritmos y en las personas que lo integran, algunos por enfermedad no pudieron seguir perteneciendo a la agrupación. Pero nada les ha impedido a seguir tocando para su gente, el amor por el arte musical los ha hecho volver con más fuerza ya que se separaron por algún tiempo, siendo una de las razones la muerte de uno de los integrantes. Adrián está muy agradecido porque sus amigos de la agrupación lo aprecian y sobretodo lo apoyan mucho.