22-11-2019 | 10:00

Perdieron todo luego de un voraz incendio

Las llamas consumieron una humilde vivienda en el sector de Alpachaca. Las mujeres que habitaban en el sitio sobrevivían de la elaboración y venta de guaipe.

Ibarra. Sacudiendo prendas de vestir viejas y recogiendo lo poco que no estaba tan quemado, se encontraba la mañana de ayer una familia en Alpachaca. Un fuerte incendio, suscitado la noche del miércoles, consumió el espacio donde habitaban tres mujeres, en una modesta casa de construcción mixta, ubicada en las calles Guayaquil y Zumba. Quienes fueron testigos del hecho aseguraron que pasadas las 19:00 vieron salir llamas del espacio. En la vivienda solo se encontraba la mayor de ellas, Micaela Bravo, quien no recuerda su edad, pero sobrepasa los 80 años.

La anciana estaba durmiendo, no escuchó, vio, ni percibió el olor a quemado. Cuando los vecinos se percataron de que ella estaba adentro, le sacaron del sitio casi a rastras, para salvarle de que muera calcinada.

La mañana de ayer Micaela tenía un crucifijo en su mano, en voz baja parecía que pronunciaba alguna oración, y a ratos, se dirigía para contar que lo perdió todo. En el pequeño espacio vivían tres mujeres, dos de ellas padecen de discapacidad, la cantidad de ropa que había en el lugar hizo que las llamas se propagaran con más facilidad.

“Estaba dormida, me levantaron y dijeron que vea lo que está pasando y vi la llamarada. El agua llegó y mojó todo. Queremos que nos ayuden”, dijo Micaela.

Testimonio. María Maldonado dijo que viven en el sitio hace 40 años y cree que todo fue culpa de una vela encendida.

Relató con tristeza que su nuera se dio cuenta cuando ya la llama estaba alta, y su hijo entró y desconectó el tanque de gas. María dijo que en el sitio tenían una cocina, un tanque de gas, un microonda, tres camas y la ropa de las mujeres y la que recogen para elaborar el guaipe.

Aseguró que les toca seguir viviendo en el mismo sitio, pero no saben cómo hacer para reconstruirlo.

“Quieren seguir viviendo ahí mismo”, dijo María, pero necesitan ayuda, ya que no solo se les quemaron los enseres, sino el techo de teja y las paredes de adobe con las que eran construidas la vivienda.

La angustia se reflejaba en el rostro de las mujeres, que lo único que esperan es la solidaridad de las personas y las instituciones para poder reconstruir la pequeña vivienda. Ninguna de las tres tiene un trabajo y cualquier dinero que lograban obtener, era del reciclaje y la elaboración de guaipe.

Mientras ellas recogen las cenizas y enseres calcinados, el resto de habitantes de las viviendas aledañas miran con pena la escena, sin embargo, aseguran que fue una desgracia con felicidad, ya que la mujer de la tercera edad se salvó de morir calcinada en el interior del lugar.

Procedimiento. Desde la sala operativa del Centro Zonal ECU 9-1-1 Ibarra informaron que al sitio acudió personal del Cuerpo de Bomberos Ibarra, Policía Nacional, Agencia Civil de Tránsito y Servicio Nacional de Gestión de Riesgos para sofocar el incendio. Antes de que los organismos de socorro lleguen al sitio, los vecinos ya habían sofocado gran parte del flagelo con el agua que lograron arrojar desde una lavandería que existe en el sitio.

Además, a través de las cámaras de videovigilancia, el personal en sala monitoreó la atención por parte de las unidades de las entidades de primera respuesta.

Miembros del Cuerpo de Bomberos de Ibarra reportaron que al sitio de la emergencia movilizaron 12 bomberos y un paramédico, junto a cinco unidades, que luego de controlar el fuego con el uso de agua, lograron sofocarlo y efectuar acciones de enfriamiento del sitio para evitar una reactivación.

Además dejaron las recomendaciones necesarias en el sitio, a pesar de que no se registraron heridos.