19-09-2019 | 09:30
(E)

Exigen la máxima sentencia en caso de femicidio

Cerca de las 10:00 de ayer se instaló en la Corte Provincial la audiencia de juzgamiento en contra del venezolano Yordis Rafael L., de 22 años de edad.

Ibarra. Antes de las 08:30, hora a la que fue convocada la audiencia de juzgamiento, el procesado Yordis Rafael L., de nacionalidad venezolana, ya se encontraba conectado mediante videoconferencia.

Con la mirada triste, y colocado una gorra naranja, que combinaba con su vestimenta, el hombre estaba sentado ante la webcam.

No mencionaba ni una palabra, solo veía atento para divisar quién estaba presente en la sala de audiencias, durante el juzgamiento por el femicidio de Diana Carolina Ramírez, suscitado en las calles Luis Cabezas Borja y Pedro Mon-cayo, la noche del último 19 de enero.

Con una hora de retraso inició la diligencia. El juez ponente Diego Chávez, acompañado de los magistrados Leonardo Narváez y Miguel Solá, permitió a los miembros de la acusación particular, de la Fiscalía y defensa del procesado, solicitar que la audiencia se realice de forma privada, ya que se trató de un caso de violencia extrema en contra de una mujer.

El procesado veía fijamente cada movimiento de los presentes y, cuando le averiguaron si el audio e imagen eran claros, respondió con un contundente sí.

Los jueces del Tribunal acogieron el pedido, y antes de que inicie el juzgamiento, pidieron que todos los presentes se retiren de la sala, excepto el representante de la Defensoría Pú-blica, Diego Basantes.

Los padres de la víctima tampoco se encontraban en dicho espacio, ya que junto a los dos hermanos de la joven asesinada, estaban esperando en la sala de testigos, porque también fueron llamados a comparecer por la Fiscalía de Imbabura.

Detalles. Desde las 08:00 empezaron a llegar los 59 testigos a la sala número 1 del edificio judicial de Ibarra.

Miembros de la Policía Nacional de varias unidades, testigos presenciales del hecho, quienes laboran en donde inició el inconveniente entre la víctima y el asesinado, un periodista, familiares, peritos, psicólogos de la Fiscalía de Imbabura, una médica legista, una exgobernadora de Imbabu-ra y quienes transmitieron en vivo el crimen, mediante la plataforma de Face-book, fueron llamados a testificar.

De parte del acusado ninguna persona buscaría defender con su testimonio su accionar y su lista de comparecientes, estaba vacía.

Diligencia. Después de que concluyó la exposición del caso y el relato de los hechos, uno de los secretarios del Tribunal Penal salió de la sala e informó que la Fiscalía decidió prescindir de la presencia de 21 testigos, quienes se retiraron del sitio. Entre las personas que ya no debieron rendir su versión estuvieron el teniente coronel Jimmy Acosta, quien la noche del crimen estaba como jefe subrogante de la Subzona Imbabura; la exgobernadora de Imbabura, Marisol Peñafiel; el bodeguero de la Policía Judicial, Marcelo Achina; miembros del orden que acudieron para atender la emergencia; y personas civiles.

La Fiscalía consideró que en la audiencia deberán testificar personas clave, que aportaron con el desarrollo de la investigación, ya que los hechos fueron bastante claros y el cometimiento del delito fue presenciado por millones de personas, a través de las redes sociales.

Situación. A diferencia de otras audiencias en donde se han tratado casos de violencia contra la mujer, no existieron plantones y marchas en favor de la víctima. Desde que inició esta investigación, los allegados de Diana Carolina agradecieron el apoyo que recibieron cuando se suscitaron los hechos, pero dejaron claro que no buscaban protagonismo y tampoco que nadie se tome el caso de forma política o con otra clase de intereses. Los padres de la joven llegaron de forma puntual al edificio, sin embargo no emitieron ningún pronunciamiento, ya que el vocero de la familia se encuentra en el exterior y sólo se comunica con los medios a través de Whatsapp.