20-05-2019 | 13:30
(E)

Armas y municiones se encontraron en Otavalo

Agentes de las unidades élite de la Policía Nacional ingresaron al inmueble junto a varios miembros de la Fuerzas Armadas durante el operativo “Scorpion”.

Otavalo. Agentes investigativos de la Unidad Especial de la Dirección de Policía Judicial dedicada a la investigación de armas y municiones, ejecutaron un importante operativo en la comunidad de Huaycopungo, en el cantón Otavalo, en donde se incautó armamento y municiones, en el interior del inmueble. Al sitio ingresó también personal uniformado del Grupo de Intervención y Rescate (GIR), Grupo de Operaciones Especiales (GOE), Criminalística y varios miembros de las Fuerzas Armadas.

La orden de allanamiento a la propiedad fue emitida por el juez de Otavalo Sigifredo Mejía. En el accionar también estuvieron presentes el coronel Pablo León, comandante de la Subzona Imbabura subrogante y la fiscal Verónica Vinueza.

“Por operaciones de inteligencia de la dirección Nacional de Policía Judicial se llegó a conocer que existirían armas de un inmueble de la comunidad de Huaycopungo, y por ello, en coordinación con la Policía Preventiva de la Subzona Nro 10 y el apoyo de las autoridades judiciales y la Fiscalía, se realizó un allanamiento y se continuarán con las investigaciones para conocer el fin de estas armas y quién sería su propietario”, mencionó Pablo León.

Detalles. Una vez que ingresaron a la vivienda se percataron que en su interior se guardaba gran cantidad de armamento.

Luego de verificar en todos los rincones del lugar, el resultado fue el decomiso de 352 municiones calibre 556 con un soporte metálico, 26 municiones calibre 9mm, tres municiones calibre 38 corto, cinco municiones calibre 16, 17 municiones calibre 792, cinco municiones calibre 45, seis municiones calibre 1 953, siete municiones calibre 7.62, seis municiones calibre 53, 15 municiones calibre .22 y cuatro municiones calibre 60, 61, 792 y 19.52.

Además encontraron un cartucho de agente químico (gas), tres cápsulas detonantes, con su respectivo cable y un cordón detonante de 4,70 metros de largo. A esto se suma un revólver artesanal calibre 38, una escopeta doble cañón, tres escopetas con empuñadura y una pistola artesanal con su respectiva alimentadora.

Todo el armamento fue retirado del lugar y llevado, bajo la respectiva cadena de custodia, hasta la bodega de la Policía Judicial.

En el inmueble no se encontró a ninguna persona, por lo que no existieron personas privadas de libertad por este hecho, sin embargo, en el caso de encontrar a los propietarios del armamento, podrían enfrentarse a una pena privativa de libertad que va de entre 1 a 3 años de cárcel, según el Código Orgánico Integral Penal vigente.