Su trabajo es mantener limpias las calles de Ibarra

p4-personajeIBARRA. Se coloca su overol, sus zapatos de trabajo, una gorra, mascarilla, un par de guantes y está listo para iniciar la limpieza en las calles de Ibarra.

 

 

LABOR. Andrés Ayala se gana la vida barriendo las calles de la Ciudad Blanca. Diariamente, de 07:00 a 14:00, realiza la limpieza en 15 cuadras, caminando con la escoba y el recogedor en sus manos.

OPORTUNIDAD Y SACRIFICIO. Es uno de los ‘escobitas’ del Municipio de Ibarra. Dijo que lo más duro del trabajo es caminar sin descanso todo el día; “no podemos sentarnos por el trabajo… cansa los pies”. El joven ha dedicado 8, de sus 25 años de edad, a trabajar por la limpieza de la ciudad.

LO MALO. “La gente no nos acolita, uno ya se tiene limpia la calle y se regresa a ver y ya está otra vez sucio porque botan la basura”, se lamenta Andrés.

LO BUENO. “Somos la cara de la ciudad y tenemos el compromiso de tenerla limpia”, comentó Andrés y aseguró que se siente satisfecho al ser parte de la limpieza de la ciudad. FAMILIA. El ‘escobita’ es soltero y tiene dos hijos de 7 y 2 años de edad, a los que apoya en todo momento. Vive en Alpachaca con sus padres y hermanas.

ORGULLO. Andrés asegura que su trabajo es digno y no tiene por qué avergonzarse. “La gente me aprecia bastante y se ha conocido muchas amistades que me han motivado”, enfatizó. Gracias a su trabajo, logró culminar sus estudios secundarios, lo que era su sueño. Espera llegar a la universidad para estudiar Contabilidad. Así continúa su camino Andrés, con la escoba en mano y muchos sueños en su mente de un futuro mejor para él y sus hijos. También tiene la esperanza de que los ibarreños quieran más a su ciudad, ensuciándola menos.