Su ‘ADN’ es la conducción

taxistaCero accidentes, cero multas, cero infracciones y 30 puntos íntegros en mi licencia de conducir, son mi mejor carta de presentación. Soy Lidia del Carmen Terán Encalada, una de las seis mujeres taxistas que hay en la ciudad.

Horarios flexibles, independencia, trato con el público y gusto por la conducción, son algunas de las razones que justifican mi rutina diaria. Más que un trabajo, el conducir es mi pasión, vida y mi ADN. Ser parte de una familia de transportista en Otavalo, me dio ese aditamento especial.

Llevo 35 años de casada (Sixto Puente es su esposo), tengo tres hijos María Eliza (34), Sandra Paola (33) y Andrés Germánico (29) quienes son mi fuente de inspiración. Mi pasión con los vehículos inició a los 14 años. Fue en la calle Bolívar entre Salinas y Morales donde di mis primeras aceleradas. Mis hermanos Jaime, Neptalí, Lauro y Hugo Terán, fueron los que mi inculcaron de alguna manera el bichito por la conducción. Ellos me decían, si nosotros sabemos, tú también tienes que aprender y fue de esta manera como me adentré en este oficio que me ha traído grandes satisfacciones.

ROMANCE AL VOLANTE

A los 14 años aprendi a manejar; cuatro años después saqué mi licencia. Una camioneta datsun 1200 color rojo, fue mi primer vehículo que manejé. También hubo ocasiones que me daba una vueltita en el bus, que tenían mis hermanos. Pero solo era cuando nos íbamos de romería, cuando me soltaban el bus. Pero todavía guardo esperanzas de manejar el bus Imbaburapak, que tiene mi hermano en la cooperativa. Lo primero que percibo en la gente cuando me ven es sorpresa.

Luego me dicen que se sienten más seguros porque saben que una mujer no los va a tratar mal y saben que somos más precavidas y más respetuosas. Mi vida es la de alguien que no se ha dejado vencer de las dificultades que se han presentado. Al momento soy la cabeza de hogar, pues mi esposo también taxista, desde hace dos meses está operado y no puede trabajar de manera normal. También cuido de mi madre que tiene 92 años. No es una historia de discriminación, sino de una mujer que vive y transmite equidad e igualdad de condiciones. Todas las mujeres estamos en capacidad de cumplir con los mismos trabajos del hombre. Me siento orgullosa de ser mujer y poder celebrar este día con mi familia. El mensaje que les doy a todos los lectores de diario EL NORTE es que las mujeres si estamos en capacidad de realizar cualquier tipo de actividad.