Sofía, sinónimo de superación

Ibarra. Desde dictar clases de violín, hasta trabajar en un centro estético y volverse microemprendedora, son las nuevas facetas de Sofía Ortega Arcos.

La joven de 20 años se ha convertido en un símbolo de lucha y superación.

Su vida cambió. Todo empezó desde aquel trágico accidente de tránsito del 24 de septiembre de 2017.

El bus donde ella venía se volcó y causó la muerte de 14 personas entre ellas, su mamá Regina Arcos.

Desde aquel momento to-do fue diferente en la vida Sofía. El dolor y lucha le han permitido explorar nuevas facetas.

Ejemplo. “Ahora estoy dando clases particulares a domicilio de violín”, explica. Su enseñanza la divide en dos partes. La primera se enfoca en lo técnico y el complemento de la clase, es la lectura de las partituras”, explica. El violín es uno de los instrumentos más populares y practicados de todo el mundo. No es para menos, ya que este hermoso y melodioso instrumento es capaz de ejecutar un sonido hechizante e hipnótico para cualquiera que lo escuche, así lo define.

Perfil. Sofía tomó el gusto por este dispositivo tras seguir los pasos de su padre Lucio Ortega, quien fue un destacado músico de la ciudad de Ibarra.

“Tocar violín es sencillo, todo es parte de la dedicación”, explicó. Hasta el momento ha enseñado a cinco niñas, una de ellas es Alicia Salomé Cevallos, una de sus alumnas, quien ya interpreta a cabalidad el instrumento.

Lucha diaria. Durante este tiempo, otra de las facetas que Sofía ha podido explorar es la belleza, de hecho actualmente trabaja en un centro estético.

Cortarse el cabello parece algo sencillo, pero a la hora de escoger una peluquería ideal que garantice ese esperado final no es fácil, esa premisa la motivó a trabajar en ‘Patys, asesoría de Imagen’.

Pero no todo es color de rosas, Sofía sigue en recuperación tras el accidente sufrido hace 22 meses.

Tiene pendiente una cirugía para la recuperación de su pierna, al momento se está preparando para ello.

“Se suponía que en esta semana se realizaría la operación, pero se aplazó por el momento. Faltan unos elementos para la cirugía que será de la regeneración de la rótula”, contó.

Altibajos. La parte económica ha sido su principal enemiga durante todo este tiempo. La empresa de buses no se ha hecho presente con las reparaciones económicas correspondientes. Tampoco la dueña del bus accidentado.

Espera ayuda. Los ofrecimientos realizados por las autoridades de turno que le acompañaron tampoco se cristalizó. Es más, el proceso judicial que se adelantó por el percance vial sigue retrasado. “Estoy presionando en la Corte Superior de Justicia en Quito.

Iván Saquicela, es el juez que tiene el caso. Solo necesitamos la firma de él, para que el proceso regrese a Imbabura”, explicó Carlota Egas, familiar de una de las sobrevivientes.

Mientras el tiempo pasa y la situación judicial no se esclarece, Sofía continúa con su lucha. Su personalidad multifacética le está permitiendo abrirse nuevos espacios.

Sofía Ortega durante una clase personalizada con Alicia Salomé Cevallos una de sus alumnas.
Sofía Ortega durante una de las presentaciones con el violín, su instrumento favorito.