Sobrevivientes al cáncer, ejemplos de fe, lucha y perseverancia

cancerIbarra.- El cáncer llegó a transformar la vida no solo de ellos, sino de sus familias. Cristian y Miriam son dos jóvenes que han superado esta enfermedad, con mucho positivismo y nostalgia recuerdan cómo lograron vencer al cáncer en su plena juventud.

Historias inspiradoras.- A Cristian Toapanta le diagnosticaron hace dos años cáncer de tiroides con metástasis pulmonar. ‘Pienso que ya he superado en una gran parte el cáncer, el lunes me dieron la noticia de que no ingresaría a quimioterapia, que mi cáncer está congelado y esto es una gran bendición, pero si me dejó una lesión en los pulmones ya que más del 75% está lastimado por eso utilizo un tanque de oxígeno’, agregó.

Estar sometido a diferentes exámenes por mucho tiempo ha sido lo más difícil que le ha tocado vivir en estos dos años de tratamiento. Agregó que su enfermedad la asimiló de manera muy positiva y piensa que esto le ayudó para superar a la enfermedad.

‘No siempre me dieron buenas noticias, uno no está preparado para las malas noticias peor para las buenas, y no asimilaba que me dijeron que ya estaba libre de un cáncer que estaba activo en mi cuerpo’. La fe le ha ayudado mucho en el transcurso de su tratamiento, acotó que el cáncer no es sinónimo de muerte. Dijo que esta enfermedad ha sido una bendición ya que cambió muchas cosas, antes de su enfermedad se desunió su vida familiar, pero cuando le diagnosticaron esta enfermedad empezaron a cambiar las cosas, Cristian sintió que su familia cambió y se unió con el único propósito de luchar junto a él para vencer al cáncer. ‘Me dedicaba mucho a mi trabajo, nunca puse primero a mi familia, primero era lo laboral, mis hobbies, pero gracias a Dios ahora están a mi lado mi esposa y mis dos hijos’.

Miriam Merino tiene 20 años fue diagnosticada un Liposarcoma mixoide cuando tenía 17 años, le detectaron un tumor es su muslo derecho, ha recibido 18 sesiones de quimioterapia y ha sido sometida a más de 20 cirugías. Ella es una chica muy positiva y alegre, el 13 de abril de este año le amputaron su pierna derecha a causa de una infección severa. ‘Gracias a Dios y a mi familia no me afectó, pasé postrada en la cama dos años y para mí fue una felicidad ya poder levantarme y hacer las cosas que me gustan’.