Sobreviven con un ingreso inferior al salario básico

Ibarra. El salario básico en Ecuador no alcanza a cubrir el mes pero en muchos de los casos es más complicado todavía pues a pesar de las largas horas de trabajo, las ganancias no llegan a completar ni siquiera los USD 394.

Estadísticas. Con corte a junio de 2019, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, INEC, dio a conocer que la informalidad y el empleo no adecuado es la realidad cotidiana del 62,1% de la Población Económicamente Activa (PEA), es decir, más de la mitad. Sin embargo, lo que más llama la atención es que tomando en cuenta el sector formal e informal de la economía, un ecuatoriano recibe una remuneración promedio de USD 324,9 cada mes, lo cual sería USD 69,1 menos de los USD 394 establecidos como el salario mínimo.

Se ganan la vida. “Hay crisis, no hay fuentes de trabajo. No alcanza entonces uno tiene que trabajar y ver la forma de ganarse la vida”, dice Arnulfo Muñoz quien tiene un puesto de venta de cosas finas junto a su esposa. Comenta que diariamente obtienen una ganancia de USD 5 con lo que al mes llegan a los USD 100. “Prácticamente solo tenemos para sobrevivir”, dice.

Inflación. Además, según los datos de inflación que también fueron compartidos por el INEC, la Canasta Vital tiene un costo de USD 500,11 y en el caso de la Canasta Básica representa un costo mensual de USD 715,83.

Diferencias. La Canasta Familiar Básica se compone de 75 productos con probabilidad de ser consumidos al menos una vez al mes por parte de un hogar que cumple con tres condiciones: sus ingresos son iguales a sus gastos, se compone de 4 integrantes, con 1,6 perceptores de ingresos. Canasta Familiar Vital: se compone de 73 productos, pero en menor cantidad y calidad que la canasta básica. Esta siempre se iguala con el ingreso promedio cada inicio de gobierno para realizar seguimiento. Es la cantidad mínima de productos que se pueden adquirir con el ingreso mínimo.

Duros testimonios. Silvia Farinango lleva en su negocio cuatro años. Recuerda que cuando inició las ventas eran altas pero con el paso de los años han disminuido. La venta de granos es su negocio, cuenta que empezó vendiendo fundas a USD 1, sin embargo, la gente dejó de comprar por lo que ahora vende la mitad en USD 0,50 aunque también hay quienes le piden desde USD 0,10. “Tenemos que darles esas opciones porque o sino los granos se quedan y se dañan”, dijo la señora que trabaja aproximadamente 15 horas diarias pero lo que gana solo le alcanza para solventar gastos muy básicos.

Perdió su trabajo. Silvia trabajó durante 21 años en servicios generales para el antiguo Patronato de Ibarra. Cuando la liquidaron, junto a otras 150 personas, dice que debieron darle 38 mil dólares, sin embargo, solo recibió USD 6 mil.

Algunos de sus excompañeros están inmersos en un juicio pero ella no lo hizo por falta de recursos. “No estoy en posibilidades de pagar abogados por eso a pesar de esa injusticia me dediqué a la venta pero las cosas están bastante duras”, dijo.

Con esto concuerda María Isabel Castro, presidenta de la Asociación San José de Betuneros de Ibarra, comenta que en la época de vacaciones las ventas son más bajas todavía. Diariamente obtienen USD 10 de lunes a viernes y fines de semana USD 20 con lo cual tiene una ganancia de 360 dólares que serían menos USD 34 de un salario mínimo. Abraham Quelal, tiene su oficio de relojero, dice que antes había más circulante pero ahora debe hacer un esfuerzo doble para tratar de cubrir la canasta familiar. Diariamente hace USD 15 o USD 25 a comparación de años anteriores que llegaba hasta los USD 40.

Silvia Farinango y César Sánchez laboran más de 15 horas para ganar USD 7 diarios.
Arnulfo Muñoz lleva en este puesto desde hace cinco años. Estima que su ganancia es USD 5 diarios.
María Isabel Castro, es presidenta de la Asociación San José de Betuneros de Ibarra, sus ganancias son de 10 a 20 dólares por día.