Simbolismos de una elección

myriam valdiviesoEn una calle atestada de banderas verdes  previamente colocadas en el llamado “barrido”, se ve pasar una caravana de vehículos cuyos conductores hacen gala del modernismo de cuatro llantas con el que ostentan su status, con sus pitos desbordados llaman la atención de los transeúntes para regresar a mirar al séquito que será elegido emocionalmente por los votantes. Apenas el contacto visual  les hace suyo, no saben lo que está pensando ni conocen su intimidad, pero la fuerza de la movilización motorizada les hace sentir vibraciones, emociones nuevas, pero si está ahí tan cerca y tan lejos a la vez, y todos se envuelven en un encanto acompañado por himnos y slogans que arrastran la sentimentalidad.

Todos sueñan con los ofrecimientos, con apretar su mano y llegar a ser su amigo y parte de su círculo; los de a pie quieren verse en esos  carrazos que ahora son parte de los encantos burgueses de la amplia burocracia nacional. Ese mismo  día, en medio de la sonoridad  selvática,  la calma se rompe  por el sonido de una avioneta  que se aproxima,  pero quién será  que viene a visitarnos, si aquí en Sarayacu en Pastaza, nadie llega, peor los candidatos; y la comunidad sale a recibirle en la explanada  de aterrizaje. Le ven, le reconocen y le abrazan, se acercan con la confianza del amigo, va a pasar un día entero con ellos, sacrificando la votación que en un día, el candidato puede obtener en una  gran ciudad; viene a conversar, a ratificar su compromiso, a buscar la representación simbólica de este pueblo que ha luchado por la defensa del medio ambiente,  que es  firme ante las petroleras y ante quien pretenda  atentar contra sus  territorios ancestrales. Se vive una camaradería propia de la confianza de quien es uno de los  suyos porque no ha claudicado  ni ha traicionado su palabra. Por qué hacer hoy una comparación como ésta, cuando las cosas se han dado?, porque  no  se debe olvidar la vertiente de la que se proviene, porque  la coherencia de vida y de acción política se evidencian  en el  actuar conforme se piensa, porque para unos lo trascendente es la matriz del origen, la partida,; y, para otros es  el llegar a la meta sin regresar a ver de dónde se salió, porque el compromiso marca ideológicamente, porque hay  profundidades  y liviandades de pensamiento, porque  las personas y los políticos tenemos referentes que marcan nuestras vidas y que se reflejan en  nuestros actos. 

 

Myriam Valdivieso C.
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