Silviana Tinajero: “Lo que hago es ayudar a la gente a obtener justicia”

Una gran pintura que representa a la mujer indígena durante las manifestaciones de octubre de 2019, es lo que más llama la atención al ingresar en el pequeño rincón desde donde la abogada Silviana Tinajero busca una vida digna para los privados de libertad.

El calor de su oficina la acompaña en las madrugadas, cuando prepara las audiencias para defender ‘con uñas y dientes’ a los procesados.

En 2016, luego de conseguir un indulto que devolvió la fe en la justicia a muchos presos, su vida cambió, ya que asegura que hacer que Yuber Navarro, de 25 años, haya vuelto a su país con su familia, fue una gran bendición, ya que padecía de cáncer terminal y cumplía en Ibarra una sentencia por robo.

No es extraño ver a Silviana recorrer los pasillos de la Fiscalía, Unidad Judicial Penal, Corte Provincial de Justicia y hasta el Centro de Privación de Libertad de Ibarra, mientras busca agilitar procesos.

Muchas veces la han confundido con defensora pública, ya que ha perdido la cuenta de las personas a las que ha defendido sin cobrar ni un centavo, al ver a familias de escasos recursos desesperadas y sufriendo la detención de sus seres queridos.

La mujer de origen quiteño, de 32 años y madre de Julián, no justifica el mal accionar de miles de personas que purgan sus penas en los centros carcelarios, pero cree en que la mediación y buscar una solución lejos de los barrotes, y que beneficie a las dos partes, es una solución efectiva.

“Para mí un privado de libertad es el papá de alguien, el hijo de alguien, la mamá de alguien, lo veo como una persona. Yo no juzgo, eso ya lo hicieron las autoridades, pero para mí es alguien que tiene derechos.

Cuando tengo que defender a las víctimas, que no es algo muy común, lo hago respetando al procesado y realmente me gusta mucho mediar porque el sistema penitenciario no tiene que verse como un castigo ni solución, ya que mientras más cárceles y más presos existan, no quiere decir que va a bajar el índice delincuencial o de procesos penales”, mencionó Tinajero.

“Porque la vida debe vencer”, es el nombre de la fundación que dirige hace varios meses a donde se comunican a diario cientos de personas para asesorarse de los procesos o trámites de los privados de libertad.

La mayoría se contacta con el grupo a través de redes sociales, en donde cuentan sus realidades y, de la mano de Silviana, tratan de buscar soluciones reales. “Hay que entender que hay gente que está presa y continúa en ese lugar, porque no tienen recursos para acceder a los beneficios penitenciarios, entonces ahí arreglamos de alguna forma para ayudarlos, jamás negamos una mano a nadie, porque mi vocación es de servicio”, asegura la jurista.