‘Sigan construyendo el pueblo de Dios con unidad y generosidad’

Ibarra. “Agradecido con el Señor en primer lugar por haberme dado esta oportunidad de servir a mi propia tierra”, mencionó monseñor Iván Minda quien fue designado desde octubre de 2018 como Administrador Apostólico de la Diócesis de Ibarra. Ayer se le realizó un homenaje de agradecimiento mediante una ceremonia religiosa en la iglesia Catedral con la presencia de sacerdotes, autoridades y público en general. El religioso deja su cargo después de 15 meses de labor.

Homenaje. Monseñor Minda regresa a su tarea habitual en Guayaquil. Su sucesor será, desde el 1 de febrero, monseñor Segundo René Coba Galarza, él era el Obispo castrense de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional y también fue Secretario Nacional de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana. René Coba es nacido en Quito, pero su padre es de Cotacachi.

Monseñor Iván Minda manifestó que entre los logros más importantes es que desde el punto de vista pastoral se ha logrado reorganizar las vicarías que son espacios de distintos aspectos de la iglesia.

“Cuando llegué eran tres vicarios, y yo he nombrado a cuatro más, de manera que existen siete par que haya una mejor correspondencia y comunión”. Indicó que desde lo administrativo se ha tomado varias medidas para que este servicio sea mucho más eficiente como independizar las instituciones y nombrar una auditora permanente para las mismas.

El religioso aseguró que lo importante fue nombrar una persona distinta que sea la que esté en permanente revisión.

De igual manera en el tema económico, Monseñor agregó que se han realizado algunos proyectos, se ha bajado el déficit que tenía la Diócesis. “Se aspira que a mitad del año si es que se siguen las sugerencia que dejé haciendo y que lo conocen los sacerdotes y el nuevo Obispo porque dejé por escrito, saldríamos un poco de esa crisis”.

Los jóvenes. Otra de las ideas relevantes ha sido la construcción de un centro médico como un servicio social, construcción de locales para tener ingreso permanente para que ayuden en los desembolsos administrativos ya que estos gastos son de aproximadamente 20 mil dólares mensuales. Trabajar con los jóvenes ha sido otro de los trabajo relevantes que ha logrado llevar adelante Monseñor Minda, con mucho orgullo indicó que ellos han sido una gran fortaleza.

Habló de la Misión Familia que a nivel de la Conferencia episcopal se propuso la idea y se le ha dado un impulso. En cuanto a los cambios de religiosos, comentó que por lo general, la permanencia de un Obispo es necesario que sea en un tiempo de largo plazo por los proyectos, los cambios se dan por diversos motivos que pueden ser por límite de edad, enfermedad, motivos graves, necesidades de la iglesia, entre otros. La Administración Apostólica, por definición siempre es una administración un poco transitoria que el Papa lo hace directamente y luego se efectúa un proceso de consulta para nombrar al Obispo Diocesano que llega con proyección de quedarse un mayor tiempo.

Monseñor Minda, aseguró que se lleva un grato recuerdo de su gente ya que ha despertado su sentido de pertenencia y responsabilidad en el campo pastoral, evangelizador y material por todas las obras que se ha podido realizar en La Catedral gracias a la cooperación de la gente. “A veces corremos el riesgo de que las cosas se queden sin hacer porque esperamos mucho de los grandes organismos”, apuntó.