Siete horas sin agua en Ibarra

pag-4Ni para preparar una taza de café hubo agua ayer en el sector de los Huertos Familiares, Azaya y Alpachaca. Las familias se quedaron sin el líquido vital desde las 06:30 hasta pasadas las 13:00, cuando se normalizó el servicio.

CAUSA DEL DAÑO Geovanny Rivadeneira, director de Ingeniería de la Empresa de Agua Potable de Ibarra, Emapa-I, explicó que la rotura la tubería de agua potable, ubicada en la calle Quito y Babahoyo, ocasionó el daño que dejó sin agua a cerca de diez mil personas. Agregó que la tubería se rompió debido a la presión de piedras que estaba debajo de la tubería, a lo que se suma el movimiento de los vehículos. El daño se evidenció desde la parte central hasta los lados. Los trabajos empezaron inmediatamente y la tubería fue reemplazada por una nueva y de mejor calidad, por lo que se espera que no vuelva a ocurrir este tipo de daños. La tubería que se rompió fue colocada en el lugar en 1994, pero no soportó el paso vehicular ni la presión de las piedras. La nueva tubería equivale a 100 metros de presión, la anterior solo soportaba 80 metros de presión, diferencia que también contribuyó al daño. AGUA SE DESBORDA Mientras en los Huertos Familiares existió desabastecimiento de agua potable, ayer en el barrio Galo Larrea, ubicado en el noroccidente de Ibarra, existe fuga del líquido por la calle Nicolás Gómez Tobar. Karla Pupiales, habitante del sector, afirma que existe demora en arreglar el daño que hace que el agua se desborde y se desperdicie. “Se demoran en venir. Arreglaron hace dos semanas y otra vez se dañó la tubería”. Su padre llamó a la Emapa para que arreglen el daño y la ayuda llegó una semana después, asegura Karla. El daño es repetitivo e “infallable”, afirma Jacobo Rosero. Jennifer Erazo además del arreglo de la tubería de agua potable, solicita que se adoquine la calle del barrio, “solo es una cuadra y media y es necesario que las autoridades cumplan con este trabajo que es una de las necesidades en el barrio”. “Por favor ayuden con el adoquinado que es un servicio básico”, insiste Jennifer. Sobre la fuga de agua en este sector, Geovanny Rivadeneira precisa que se debe a la fuerte presión del agua. Reconoce que la falta de recursos económicos frena establecer soluciones definitivas ante el problema. “Lastimosamente debemos poner lo que tenemos… Hay que controlar las presiones para evitar las fugas en las acometidas; la tubería está instalada hace más de 20 años…” Solo si la tubería se rompe, como ocurrió en la Quito y Babahoyo haría que se realice el cambio inmediato. Por sectores se realizan trabajos para regularizar la presión. Actualmente se trabaja en el sector de Yacucalle y la inversión que ser realiza en el lugar supera los 120 mil dólares. Se trata del cambio de válvulas. Aún no hay fecha del inicio de los trabajos para colocar las válvulas reguladoras de presión en el barrio Galo Larrea. Rivadeneira asegura que las fugas de agua no afectan a la facturación del consumo de agua potable.