“Sí se puede comprar el terreno” dicen los ciudadanos de Peguche

En días pasados el vicepresidente del Pueblo Kichwa Otavalo, Chiri Lema, denunció públicamente en este diario, una presunta compra ilegal de un terreno colindante a la Cascada de Peguche.

Según su consideración, esto no se podría realizar por tratarse de un área protegida. Adicionalmente, acusó a la nueva dueña de dichas tierras de no realizar la limpieza del lugar como le correspondería, pues alegó que los residuos arrojados al piso por turistas, corresponden a los productos que ella vendería al interior de su propiedad.

Finalmente, expuso su descontento por haber sido desalojado de un espacio dentro del terreno, donde trabajaba como comerciante. Para aclarar estos temas, la afectada de estas acusaciones y hermana del denunciante, Miuri Lema, informó su versión de los hechos mediante su derecho a la réplica.

“Nosotros realizamos la compra del terreno hace cuatro años, al señor Jales Males de 92 años de edad y sus hijos. El señor estaba muy mayorcito y quería dar la herencia a cada hijo, entonces se puso en contacto con las personas a ver si querían comprar. Como yo me encontraba afuera del país, le dije a mi madre que se comunique con los señores a ver si me querían vender a mí y dijeron que bueno”, indicó Miuri Lema.

Área de conservación
De acuerdo a una resolución emitida por el Instituto Ecuatoriano Forestal y de Áreas Naturales y de Vida Silvestre (Inefan), en el año 1994 se declaró Bosque y Vegetación Protectores a 40 hectáreas que contienen a la Cascada de Peguche. Este dictamen, incluso, está plasmado en el Registro Oficial del Ecuador.

Por su parte, el Código Orgánico del Ambiente reza en su artículo 37, párrafo 4, que “los posesionados regulares o propietarios de tierras dentro de un área protegida, que lo sean desde antes de la declaratoria de la misma, mantendrán su derecho a enajenar, fraccionar y transmitir por sucesión estos derechos sobre estas tierras”, motivo por el cual, la compra del terreno de Miuri Lema, sería legal.

Referente a ello, la nueva propietaria del inmueble junto a la cascada, mencionó: “Como estos predios ya estaban con dueños, ellos podían vender a quién sea o podían regalar a quien sea. Lo que sí se restringe es construir una casa por ejemplo. Por eso se vende el predio pero en base a unos reglamentos. Todo tiene que estar de acuerdo al medio ambiente. En definitiva sí se puede comprar”, dijo.

Desalojo del terreno
En relación a la pérdida del puesto de trabajo de Chiri Lema en uno de los senderos del lugar, se comunicó que una vez adquirido el lote en cuestión, Miuri Lema todavía se mantenía en el extranjero trabajando, lo que la condujo a dar intrucciones a su madre que se encontraba en Peguche, para que le permita a su hermano continuar con las actividades comerciales que hacía en la propiedad, pero especificando que sólo con su puesto de frutas y con una llama que él tenía como atracción para los turistas, indicaciones que al final no habrían sido cumplidas, por lo cual se procedió al desalojo.

“Se le pidió que no se amplíe con artesanía o haciendo tienda, pero no hicieron caso. Empezaron a talar el terreno y le extendieron. Mi esposo hizo una medición en la cual les dijo que no se muevan de ahí, tampoco hicieron caso. Cuando llegué moví todas las cosas que estaban construidas”, explicó la propietaria.

En cuanto a la acusación vinculada a la limpieza de los senderos de la cascada, la ciudadana informó que una persona que trabaja para ella recoge la basura una vez al día o pasando un día, sin embargo, considera que es más un tema de concienciación de los turistas, a quienes hizo un llamado para que no ensucien este paisaje natural.

“Pido conciencia a los turistas para que vengan, compren los productos, pero que no boten basura. No podemos recoger todos los días a cada hora. Pedimos que traigan una fundita para poner los residuos y la arrojen a un basurero”, finalizó Miuri Lema.