Sí o No, libre decisión

El sábado 7 de Mayo, en la noche veíamos y escuchábamos a  políticos, autoridades gubernamentales y otros que danzaban y cantaban por una pletórica victoria del sí – según la encuestadora contratada por el Gobierno- en  la Consulta popular.

El día lunes 9 mirábamos  a los mismos personajes con caras largas y compungidas  porque el “no” de la consulta avanzaba a pasos agigantados hasta casi alcanzar al “si” y en muchos casos lo superaba, como  en la provincia del Carchi,  que como buenos carchenses dirían “con el Carchi no se juega”.  ¿Què ha sucedido? se preguntan los ciudadanos, nada  que esta consulta a mas de conocer la opinión del pueblo sobre varios tópicos y sin ser para elección de dignidad alguna se convirtió  -asi se diga lo contrario- en un mecanismo para medir fuerzas  de popularidad entre el Presidente y la oposición; en efecto no existió  debate de  ideas ni en pro ni en contra solo la postura del oficialismo. Posiblemente y aùn sin ser partidarios de uno u otro bando, los ciudadanos al apoyar el “si”  formarían parte de la revolución ciudadana del Gobierno, si dicen apoyaron al “no” tácitamente estarían ubicados  en la oposición nefasta de la partidocracia, de los banqueros, de la “Prensa corrupta”, etc, etc;  polarizando las opiniones y el mirar en blanco y negro, amigos o enemigos parecería ser la premisa. ¿Acaso  en una Consulta  ciudadanía   únicamente son válidas  las opciones con respuestas afirmativas? Esperemos no sean indicios de un fraccionamiento e intolerancia radical entre ecuatorianos. La popularidad política si estaría en juego recordemos  lo  ocurrido en los recintos del conteo electoral de Quito y en especial en Guayaquil donde en el conteo voto a voto  se peleaban  literalmente a palos y piedras el oficialismo y la oposición. Al margen de la apretada victoria del “si”, ¿estaremos asistiendo a lo que serán futuras contiendas  políticas?   

 Pedro Manuel Ramírez

      pm_ramirezt@hotmail.com