Sesión Solemne se realizó de forma atípica por pandemia

En una ceremonia marcada por la pandemia del COVID-19 se llevó a cabo la Sesión Solemne por los 149 años del Retorno, una festividad que es tradicional en la ciudad de Ibarra, ya que a través de ella se recuerda el regreso de sus habitantes a su tierra natal.

La urbe sufrió un terremoto de gran magnitud en 1868 y no fue hasta 1972, que quienes sobrevivieron y que pasaron una larga temporada en lo que ahora se conoce como la parroquia de La Esperanza, pudieron volver.

Combinando lo presencial con lo virtual se llevó a cabo la ceremonia, que tuvo lugar en el Auditorio Leonidas Proaño del Municipio de Ibarra, contó la presencia de Andrea Scacco, alcaldesa de la ciudad; Marco Antonio Hadathy, vicealcalde; Tannya Varela; comandante general de la Policía Nacional e invitados especiales que estuvieron presentes en el lugar, así como otros que a través de la virtualidad los acompañaron.

El evento protocolar comenzó con el saludo de los presentes y la entonación del Himno Nacional del Ecuador.

Posteriormente, se dieron algunos discursos, entre ellos el del concejal Leonardo Yépez, quien realizó una reseña histórica del porqué se conmemoran las festividades del retorno. Con sus palabras recordó el terremoto que vivió la ciudad y el retorno.

Durante la gala se entregaron diferentes condecoraciones a personas que se han destacado en distintos ámbitos.

Carla Johanna Jaramillo Navarrete, recibió la condecoración José Tobar Tobar; el señor Rodrigo Salomón Córdova recibió la condecoración Abelardo Morán Muñoz; mientras que el señor Patricio Hidrobo Estrada se llevó la condecoración Teodoro Gómez de la Torre.

Los homenajeados expresaron su agradecimiento por el reconocimiento y dieron discursos en donde las emociones salieron a flote.
Además, se entregó un reconocimiento especial para Tannya Varela, actual comandante general de la Policía Nacional, quien agradeció el haber sido reconocida y aseguró amar a la urbe.

Andrea Scacco destacó durante sus palabras la solidaridad y la garra que han tenido los ibarreños ante las adversidades a lo largo de la historia.