Ser uno mismo es la mayor revolución

nelson villacisHacer algo por obligación es feo, hacerlo por amor es bello. Cada vez somos más mecánicos y menos humanos, Cada vez somos más eficientes y menos sabios.
La vida no es una estrategia ni una obligación; la vida no es una costumbre ni una tradición. La vida es espontánea, mas no el boato espejismo de una tradición. Hacer el amor como una dádiva, es divino; fornicar por obligación conyugal es nefasto.

El sexo no debería regularse bajo cláusulas jurídicas; cuando el deseo es natural no necesita de contratos ni estigmas. Lo que crece natural, es hermoso; lo que se obliga a crecer bajo una premisa habitual, es horrible.
Hoy por hoy obligamos a crecer hasta a las flores y alimentos en contra de su propia naturaleza. Fabricamos reses, aves y víveres como en un laboratorio, de allí que cada vez sea más escasa la salud y mayor la enfermedad. Es estúpido actuar sin sentir, en contra de nuestra propia voluntad. Abrazar o besar por obligación o costumbre va en contra de nuestra propia felicidad; por más buena que sea la apariencia nunca podrá disfrazar al contenido, agua con lodo en un envase no equivale a un refresco. Ese hábito sado-masoquista de mirar los relojes para comer a tiempo, ducharse a tiempo enloquece y estresa. Se me hizo humo el día, se me fue la tarde son frases comunes e inconscientes. El tiempo solo
cobra importancia cuando uno no está. El tiempo no va, ni viene cuando uno está de lleno en lo que vive. La vida no necesita de instrucciones sino de entrega. Nadie te instruyó para que aprendas a respirar, fue natural. No buscaste a un PhD o magister para que te enseñe a caminar.
No ofendas la naturaleza de un perro o un gato adiestrándolo, de allí que hoy hasta los animales y las plantas se estresan. Para que necesitas del hábito, la costumbre o el tiempo, cuando el cambio
es vitalicio y puedes hacer de cada momento un instante de eternidad.