Luis Cuasapáz pertenece a un oficio que se niega a desaparecer

Desde hace más de cuatro décadas, Luis Alberto Cuasapáz Jácome.se encuentra al servicio de la ciudadanía mireña con Radio Laboratorio National

Don ‘Luchito’ como lo conocen su amigos y allegados brinda el servicio de reparación de televisores, grabadoras, autorradios, tocacintas de carro, planchas y todo lo relacionado al mundo de la electrónica.
Con este corto preámbulo, es importante que la ciudadanía conozca su historia y su trabajo.

Luis Cuasapáz nació en la parroquia San Isidro perteneciente al cantón Espejo, un 14 de agosto de 1956; sus padre: Manuel Cuasapáz y su madre, quien ya goza del encuentro con el Creador: Laura Jácome, ambos dedicados a los quehaceres domésticos, a la agricultura, a fabricar tubos y bloques en la Fábrica “La Z. Z”, ubicada en la ciudad de Ibarra. Es el mayor de seis hermanos: Wilson, Carlos, Marco, César, Teresa y Soraya.

Luego de cursar sus años de primaria en la Escuela “América”-Ibarra; Luis se dedicó a ayudar a sus padres en las actividades cotidianas; la situación económica era una de las limitantes para continuar con sus estudios.

A los 18 años, tomó la decisión de cumplir con la patria a través del servicio militar, culminado este compromiso retornó a Ibarra a la casa de sus padres, siempre tuvo curiosidad por el mágico mundo de la electrónica por lo que junto a su madre buscaban espacio de taller en taller para despejar sus inquietudes y apasionarse por el contenido de los equipos.

Todos los talleres le cerraban las puertas, pero no el sueño visionario de aprender, quizá era una prueba que la vida le ponía a Luis; debido a la desesperación de no encontrar donde aprender, él pensaba incluso en regresarse a la vida militar y continuar con el curso para soldado.

Durante mucho tiempo, en la casa de Luis había un radio de dos bandas, funcionaba a pilas pero el problema de este aparato era el bajo volumen; fue complicado tratar de arreglarle porque Luis aún no tenía conocimiento para darle solución; pero su tocayo, el maestro Luis le indicó en el taller las partes del equipo.

Radiofrecuencia, frecuencia intermedia, frecuencia intermedia de audio; juntos, en mesa de trabajo identificaron el problema del equipo y había que intervenir en el amplificador de radio, detectaron las fallas en cada sección y cambiaron los condensadores, estas fueron parte de las primeras enseñanzas que lo motivaron a interesarse más en el amplio campo de la electrónica.

Fueron tres meses en los que Luis aprovechó al máximo los conocimientos impartidos por el maestro Luis.

Entre los trabajos realizados daban mantenimiento a los televisores de tubo, imagen, regulación, salida de voltaje a la pantalla y otros. Con lo aprendido, Luis empezó arreglando las Radiolas 3 en 1, marca Silvano, Radios marca Telefunken y las planchas, además hacía antenas de televisión en aluminio, multicanales, y se entregaba por docenas a Agencias del Norte.

De igual manera se movilizaban en motocicleta hasta Urcuquí, San Blas, La Esperanza, San Gabriel, Mira, El Ángel, a instalarlas; esa era su tarea; los equipos grandes los trabajaba el maestro Winston.

Fueron siete años, que Luis trabajó como maestro en Radio Laboratorio National, en esa época conoció a Teresa de Jesús Quilumbango, de profesión costurera; con quien contrajo matrimonio.

Con el pasar de los años, Luchito aprendió del oficio y sacó a su familia adelante, convirtiéndose en un referente de este oficio que se niega a desaparecer.