Selección de Ecuador cierra el año con triunfo ante Panamá

Panamá. Se cerró el año de la Selección Nacional. Tal como transcurrió esta primera etapa desde el retorno de Hernán Darío Gómez, el equipo tuvo varias facetas, dos o más caras que tuvieron distintos síntomas. Contra Panamá, que apenas exigió, se tuvo que corregir sobre la marcha.

El primer tiempo contra Panamá trajo sendas dudas. Ecuador apostó a jugar sin extremos y la afluencia de ataques por las bandas se vino a menos. Cifuente y Angulo, que pintaban como una muy buena opción en ofensiva, terminaron aburridos por su sequía, desabastecidos totalmente.

La Tricolor no generó un solo ataque de peligro en los primeros 45 minutos. Si cabe destacar algo del 4-3-1-2 por el cual apostó Hernán Darío Gómez fue las largas secuencias de pases. Hubo jugadas donde la Tricolor llegó a tocar hasta catorce veces seguidas la pelota, pero faltó el punch final, la profundidad.

Sobre el final del primer tiempo fue Panamá quien tomó la batuta. Con cierta torpeza, el cuadro centroamericano logró imponer su ritmo y hasta forzar algunos errores defensivos. Es más, Xavier Arreága terminó cometiendo un penalti que el juez decidió omitir a pesar de lo claro.

El complemento arrancó con retoques. Hernán Darío Gómez se la jugó por volver a dibujar en el campo su típico 4-4-2 y devolvió a la Tricolor a su zona de confort. Los ingresos de Preciado, Gruezo e Ibarra lograron trazar un plan mucho más cómodo para todos, las asistencias fueron más frecuentes.

Al minuto 57 se dio una jugada soberbia. Buena lectura de Jhon Jairo Cifuente en la mitad de la cancha para trabar un balón mal surtido por los panameños y enfilarse para desde 20 metros desprender un remate feroz que superó al golero para convertirse en el 0 a 1 a favor de la Selección Nacional.

El tanto calmó a la Tricolor. Con su tino acostumbrado, Gómez encontró en la banca de suplentes las respuestas. Las modificaciones cayeron muy bien al equipo, Carlos Gruezo y Beder Caicedo se convirtieron en distribuidores de sus compañeros, en los pistones de un sistema que se reinventó al paso.

Ya sobre el final del partido, una pésima reacción de la zaga tricolor provocó la llegada del central Harold Cummings que, con un cabezazo bien dirigido, superó a un Banguera que apostó mal a su salida. Sin embargo, al final la victoria sería para la Selección Nacional, el más pesado de los dos.

Justo cuando todo parecía que terminaba en empate, el goleador tenía que aparecer. Dos gambetas en una baldosa y Énner Valencia definió el 1 a 2 para la Tricolor. Tremendo lo del jugador del Tigres mexicano que ya es el segundo anotador histórico de la Selección Nacional, quedó a 4 del récord.

Al final, valió la pena que Hernán Darío Gómez tenga un plan alternativo guardado. Tener un libreto aprendido de memoria le sirve continuamente al entrenador paisa para recomponer sobre la marcha cuando la pasa mal. El primer tiempo fue para el olvido, pero el complemento cambió la cara.

Ecuador cierra con doble éxito esta doble cita en Fecha FIFA. Sin sobrar en esta ocasión, se sacó de encima a un rival inferior a todo rubro con la premisa de cambios y retoques, dejando claro que todavía todo está en construcción y que no se funden todavía las bases para tener claro el plan principal.

Salvo las salidas contra Omán y Catar, Ecuador ha dado muestras de buen fútbol, más allá de lo aisladas. Quedó claro que el doble nueve no funciona, pero que el pivote en la volante por delante apenas de los dos centrales podría resultar una idea interesante para aplicar en momentos difíciles.