Seis meses más de ayuda en frontera norte

La capital carchense y sus parroquias Maldonado y Chical, frontera norte, son parte del proyecto de “Fortalecimiento de capacidades institucionales para la protección de niñas, niños, adolescentes y jóvenes de la zona transfronteriza Colombia-Ecuador, afectadas por la violencia y el conflicto armado”.

Binacional
El proyecto que se ejecuta desde enero del año pasado, se extenderá por seis meses más. Esta iniciativa cuenta con recursos del Fondo de Consolidación de la Paz de Naciones Unidas, ONU y se benefician las poblaciones de frontera entre Ecuador y Colombia.

Aparte de la provincia de Carchi, también son parte del proyecto los cantones San Lorenzo y Eloy Alfaro de la provincia de Esmeraldas.

El proyecto se enmarca dentro del Plan Binacional de Integración Fronteriza 2014 – 2022. Del lado colombiano se benefician los municipios de Cumbal e Ipiales del departamento de Nariño.

Para Miguel López, morador de Ipiales, el proyecto ha dado buenos resultados  a pesar de la pandemia que se vive en los dos territorios.

Del texto
Para su abordaje, y ante la dificultad de tener cifras y un panorama claro sobre la situación en la zona de frontera, el proyecto se focalizará primero en el análisis e identificación de conflictividad y riesgos para luego generar entornos protectores, que prevengan y den respuesta efectiva, así como alternativas a los niños, niñas y adolescentes (NNA) y jóvenes que requieren opciones distintas a las relacionadas con la violencia y la ilegalidad.

José Valencia, ministro de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana fue quien suscribió el acuerdo con los representantes de Acnur, ONU Mujeres, Unicef, y con la Cancillería colombiana.

En territorio
El proyecto contempla el fortalecimiento de programas de educación vocacional y de capacidades técnicas para potenciar las oportunidades de inclusión social, educativa y laboral de adolescentes, jóvenes y mujeres, como estrategia para la prevención del reclutamiento, la explotación sexual y la VBG.

Según informó el mes pasado la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), en el primer trimestre del año, más de 10.000 personas fueron desplazadas por el conflicto armado colombiano y unas 7.300 han estado confinadas.

En su informe, el organismo de la ONU manifestó también que más de 19.500 personas se vieron afectadas entre enero y marzo por eventos asociados a desastres naturales. En el departamento del Putumayo, vecino de Nariño, se producen 100 toneladas de cocaína al año, según un estudio de la Fundación Ideas para la Paz.

De igual manera más de 100 se han visto afectadas por minas antipersonales y otros artefactos explosivos no convencionales. Así lo confirma el informe de seguridad levantado en la frontera sur de Colombia.

El mes pasado un grupo de 450 personas fueron desplazadas de Tumaco hasta el sector Santa Rosa del cantón Eloy Alfaro, al norte de Esmeraldas. Así lo confirmó la Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia de la Organización de Estados Americanos.

La mayoría de desplazados se reubicaron en el salón de actos del Cuerpo de Bomberos y en el recinto eclesiástico ‘Centro Guadalupe’, y unas 169 personas recibieron posada con familias de la zona. Ellos salieron de su territorio tras una semana de enfrentamiento entre el Ejército colombiano y los grupos irregulares de la zona.