Seis de cada diez estudiantes ha experimentado la violencia

De “impactantes” describe las tasas de violencia la nueva secretaria de Derechos Humanos de Ecuador, Bernarda Ordóñez, por lo que ha puesto el foco en impedir el embarazo de menores que coloca al país entre los primeros de la región.

“Más de 3 000 niñas en el Ecuador al año, menores de 14 años están siendo madres y esto es producto de violación”, alertó en una entrevista esta abogada cuencana de 30 años, al repasar la situación que encontró al asumir el cargo en mayo y dar a conocer la gestión de la Secretaría.

El Estado ecuatoriano conmemoró el pasado viernes por primera vez el “Día oficial de lucha contra la violencia sexual en las aulas”, en cumplimiento de una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre el emblemático caso de Paola Guzmán, una adolescente que se suicidó a los 16 años en 2002, tras ser violada por un docente de su colegio y quedar embarazada.

“Desde la década de los noventa ya los organismos internacionales nos evidenciaban la falta de políticas públicas” al respecto, señaló la secretaria experta en derechos humanos que considera una “segunda deuda histórica no tener datos para trabajar”.

En ese sentido, manifestó que la escasa o negligente data en materia de sentencias, cumplimientos de las mismas y reincidencia, impiden conocer a cabalidad la tasa de impunidad de estos delitos, pese a que se está elaborando un registro único de violencia.

Un informe de la organización Human Rights Watch (HRW) planteaba en diciembre que la violencia sexual es “endémica” y de larga data en el sistema educativo ecuatoriano, al que se suma otro documento elaborado por la Comisión parlamentaria AAMPETRA, que exhortaba a la agilización de políticas públicas para prevenir y atender de forma integral los casos.

Ordóñez considera que el caso Paola Guzmán puso de manifiesto las “falencias” que ha venido arrastrando Ecuador en materia de educación sexual y reproductiva, o a la hora de elaborar protocolos, hojas de ruta y de acción encaminadas a prevenir la violencia en el ámbito educativo, y en otros muchos. 7 de cada 10 han vivido algún tipo de violencia, la pandemia incrementó en un 30% en la región, o que 6 de cada 10 estudiantes en el sistema educativo público ha experimentado situaciones de violencia.