Se unen a la lucha contra la violencia

Ibarra. El Servicio Integra-do de Seguridad ECU 9-1-1 y la Secretaría de Derechos Humanos, en coordinación con el Ministerio de Go-bierno, el Consejo Nacional para la Igualdad de Género, la Policía Nacional y el Ministerio de Salud Pública presentaron el “Protocolo Interinstitucional para la recepción de alertas de e-mergencia relacionadas con violencia de género”.

Evaluación inmediata. Este instrumento tiene por objeto establecer un procedimiento específico para la recepción de alertas de e-mergencia que llegan al 9-1-1 relacionadas con violencia de género que enfrente la mujer y demás miembros integrantes del núcleo familiar, a través de sus diferentes mecanismos, garantizando la recepción y evaluación inmediata de las alertas.

Héctor Paredes, coordinador zonal 1 del ECU 911, di-jo que se han realizado capacitaciones para mejorar la atención inmediata con las instituciones de primera respuesta. “Podríamos decir que es un fenómeno social y hemos logrado con las instituciones articuladas importantes resultados”, di-jo.

Las llamadas disminuyen. En lo que respecta a Imba-bura, en 2018, de enero a agosto, se registraron mil 811 llamadas mientras que, en el mismo lapso, este 2019 se contabilizan mil 726 lo que significa una disminución de 4 %.

“Nosotros nos sentimos con esa gran responsabilidad, no solamente de atender en el tiempo mínimo de respuesta, sino también para dar soluciones en articulación con nuestras instituciones y que exista la tendencia a disminuir esta problemática que causa bastante preocupación”, dijo.

Evaluadores. Por este motivo se instruirá de manera permanente a dos mil 500 evaluadores y evaluadoras de llamadas telefónicas en todas las provincias del E-cuador en materia de derechos humanos, prevención de violencia, primeros auxilios psicológicos y contención emocional. En Imba-bura son cuatro grupos de 12 a 15 evaluadores.

“Nuestros evaluadores, es decir, quienes reciben las llamadas, son quienes van a ser capacitados en su totalidad. Todos van a estar en condiciones y mejorarán la atención cuando se traten de estos casos de violencia”, dijo Paredes.

Tiempo de respuesta. El coordinador zonal también hizo referencia al tiempo de respuesta que se ha identificado. Explica que son ocho minutos y 15 segundos, desde que se recibe la llamada hasta que llegan los organismos de respuesta. “A veces hay una percepción que se demoran pero es por un tema de desesperación. Se les mantiene en la línea pero la unidad ya se está movilizando al sitio. Mucha gente piensa que tiempo después apenas se movilizan pero no es así”, explicó y añadió que por eso también es importante que las personas tomen conciencia y no hagan nunca llamadas falsas.

En la gráfica, Jonathan Freijó se encarga de monitorear las cámaras y de atender inmediatamente las llamadas entrantes.
El director general del ECU 9-1-1, Juan Zapata, también dio a conocer, esta semana, detalles del protocolo.