Se reducen las ventas en la Plaza de Ponchos

ponchosOtavalo es reconocido y posesionado como un destino turístico cultural de compra de artesanías.
La provincia de Imbabura es un atractivo sumamente  interesante e imponente para los turistas.
El cantón es un destino turístico principalmente reconocido a nivel cultural, paisajístico y en lo que se refiere a compras.


La feria de la Plaza de los Ponchos es una de las más importantes de América Latina, en cantidad y también en diversidad. Es un mercado que se da todos los días del año, pero tradicionalmente, los días sábados.

PREOCUPACIÓN
Silvia Baltodano, vive en Otavalo desde hace 2 años, su suegra fabrica ponchos y vende al mercado nacional y también para Chile, Colombia y México. Ella dice que para los turistas que vienen tal vez su producto se ha vuelto aburrido pues ellos necesitan más variedad de colores y diseños que es lo que les encanta.
Dice que ella ha hablado con los comerciantes de la Plaza de los Ponchos y le han contado cómo era antes el mercado y cómo se sentían cuando lograban vender toda su mercadería, lo que hoy no pasa.
Silvia llama a la reflexión de los vendedores de este lugar y a las autoridades para saber cuál es la razón o que pasó  para que ahora la Plaza de los Ponchos esté en crisis.
Los miércoles y sábados son los días que más se vende, pero, ¿realmente se vende o es por temporada?
Los miércoles venden muy poco, y no es por la falta de turistas sino que ellos prefieren quedarse por los alrededores del mercado y no ingresan al centro de la Plaza donde se encuentran la mayoría de artesanos.
Baltodano, dice que un factor que ha causado esta crisis puede ser que los extranjeros leen las guías de turismo, donde se manifiesta que es uno de los mercados más grandes de Sudamérica, pero a la vez ella dice que los mismos guías se encargan de informar al los turistas los debidos cuidados que deben tener al momento de realizar sus compras  en la Plaza de los Ponchos. Les dicen sí por una prenda de vestir los vendedores les piden 30 dólares, ustedes tienen que ofrecer 15 y lo llegan a comprar en 25 dólares. Silvia indica que por eso los turistas se sienten engañados y ya no visitan la Plaza y por ende, han reducido las ventas.
 En este caso, no son precios fijos los que se maneja dentro del mercado, y por eso en el material informativo que tiene el turista se indica que deben negociar los precios.
Muchos turistas son incautos y pagan lo que el comerciante pide, pero luego se sienten estafados porque ven que la misma artesanía en otro puesto costaba la mitad.
La comerciante también dice que es importante saber hablar otros idiomas para poder comunicarse con los turistas extranjeros.
La gente que llega a Otavalo tiene alto poder adquisitivo de artesanías, el gasto promedio es de aproximadamente 84 dólares. El problema es el regateo que existe, y la calidad de los productos que son comercializados, por eso se crea un análisis en el tema de oferta y demanda. También se debe  tomar en cuenta que el número de turistas es limitado a relación del creciente número de comerciantes.
Los sábados en la feria artesanal se estima que existen más de cuatro mil puestos de venta.