Se quedaron con los churos hechos

p7f1OTAVALO.  El entusiasmo en Siza Pakarina Castañeda por regresar a su escuela fue en vano.

Ayer llegó en compañía de su madre  María Mora hasta la escuela General Pintag en la comunidad Troja Loma de la parroquia Miguel Egas, para esperar la reapertura del plantel que fue cerrado en septiembre pasado.   Al menos así lo había confirmado Pacha Terán, dirigente de la Federación Indígena Campesina de Imbabura.

 

Palabra. “Hoy se tenía previsto abrir de nuevo la escuela y otra vez no vinieron los funcionarios del Dirección Zonal”, explicó a la treintena de padres de familia que llegaron hasta el lugar.

Más historias. Pero la historia de la niña nacida hace seis años en Otavalo, no fue la única. Jaider Ismael Arias, fue otros de los infantes que se quedó con los churos hechos. “Quiero que abran de nuevo la escuela. Acá la educación es buena”, dice con la madurez de un adulto. Jaider quien vive en la comunidad le tocó cambiar abruptamente a la escuela de la comunidad Chilco. “Esa escuela está muy lejos para mi”, dice el estudiante del cuarto año de básica.

Meollo. La escuela General Pintag, fue una de los siete establecimientos que fueron cerrados en noviembre pasado. De acuerdo a los informes que manejó la Dirección Provincial de educación Bilingüe, estos establecimientos no cumplían con los requisitos necesarios para su funcionamiento. Mala infraestructura y pocos estudiantes fueron dos de los argumentos lapidarios.

Sin respuesta. En compás de espera. Este rotativo trató de comunicarse con los directivos de la dirección bilingüe pero no hubo respuesta alguna.